El curso escolar 2026-2027 ha comenzado este martes en Cataluña entre aulas a medio gas, protestas docentes y cortes en algunas de las principales vías de comunicación. La huelga convocada por Ustec·Stes, CGT Ensenyament, La Intersindical y COS ha trasladado el conflicto educativo a las carreteras, con interrupciones de tráfico en la AP-7, la Gran Via de Barcelona, la C-32, la C-60 y la N-340, además de afectaciones en las rondas y el desvío de trece líneas de autobús en la capital catalana. En Lérida, sobre las 07.25 horas un grupo de docentes han entrado en la estación de tren y han cortado las vías del AVE al saltar a las vías. A las 08.57 horas el servicio se ha recuperado, tal y como informa Adif a ABC. En paralelo, desde primera hora de la mañana los docentes se han manifestado por el centro de Barcelona hasta la plaza Urquinaona. Antes de arrancar la marcha, en una atención a los medios han reclamado más recursos y que se reabran las negociaciones con la Consejería. Mientras, la titular de Educación del Govern, Esther Niubó , respondía desde una entrevista en Rac1 a los representantes sindicales y les pedía «confianza» para «trabajar y cumplir los acuerdos ya alcanzados». Les recordaba también que el Govern ha escuchado sus demandas. Niubó ha recordado que aunque aún no haya un calendario de reuniones con los sindicatos: «Nos vimos la semana pasada y les ofrecimos una agenda de trabajo». «Estaremos a la espera de lo que decida la asamblea educativa del día 19 de septiembre», ha precisado.Las movilizaciones docentes han provocado retenciones desde primera hora de la mañana. La AP-7 ha quedado cortada en sentido sur a la altura de Granollers, acumulando hasta cinco kilómetros de circulación lenta desde Llinars del Vallès. En L’Hospitalet de Llobregat, los docentes han interrumpido la Gran Via en ambos sentidos, aunque posteriormente se ha restablecido el tráfico con retenciones desde El Prat en dirección a Barcelona.También se han registrado cortes en la C-60 y la C-32 a la altura de Argentona y en la N-340 en Tarragona, informa Ep. En Barcelona, las protestas han obligado a desviar las líneas de autobús H12, H16, V15, V17, X2, 46, 47, 59, 65, 67, 68, 109 y 120. Las rondas, afectadas durante las primeras horas del día, han podido reabrirse después.El seguimiento de la huelga -según el primer balance de la Generalitat, de un 2,0%- y la intensidad de las movilizaciones serán los primeros indicadores del estado de un conflicto que el Govern no consiguió cerrar antes del inicio del curso. La consejera de Educación y Formación Profesional, Esther Niubó, se reunió la semana pasada con los sindicatos convocantes, pero el encuentro concluyó sin un acuerdo que permitiera desactivar el paro. Tanto Niubó como el presidente de la Generalitat, Salvador Illa , habían reclamado un «paréntesis» en las protestas.La petición no ha convencido a Ustec·Stes, CGT, La Intersindical y COS, que exigen reabrir la negociación y consideran insuficiente el acuerdo salarial alcanzado en mayo por la Generalitat con Aspepc·Sps, CC.OO. y UGT. Aquel pacto contempla un complemento de mejora de 700 euros anuales durante este curso, dentro de un incremento progresivo que deberá desarrollarse hasta 2029.Los sindicatos docentes se han manifestado por el centro de Barcelona en demanda de más recursos y que se reabran las negociacionesLa división sindical permitió al Ejecutivo catalán alcanzar un entendimiento con una parte de los representantes de los trabajadores, pero no ha servido para cerrar el frente educativo. El conflicto, que ya marcó el convulso final del curso anterior, se mantiene así como uno de los lunares de la gestión de Salvador Illa. El Govern inicia su tercer curso al frente de la Generalitat sin haber logrado recomponer completamente las relaciones con un profesorado que denuncia pérdida de poder adquisitivo, sobrecarga de trabajo y falta de recursos para atender la creciente complejidad de las aulas.Para garantizar una actividad mínima, la Generalitat ha fijado la presencia de un docente por cada tres aulas en Infantil, Primaria y Secundaria, además de una persona del equipo directivo por centro. Los servicios mínimos alcanzan el 50 por ciento de las plantillas en educación especial y el 33 por ciento en las guarderías, así como la mitad del personal de comedor, cocina, acogida, actividades extraescolares y atención al alumnado con necesidades educativas especiales.El PSC inicia su tercer curso al frente de la Generalitat sin haber logrado recomponer las relaciones con un profesorado que denuncia pérdida de poder adquisitivo, sobrecarga de trabajo y falta de recursosEl curso comienza con 1.604.988 alumnos, casi un millar menos que el anterior, y 94.422 dotaciones profesionales. Educación anuncia 1.830 efectivos adicionales, entre ellos 1.103 docentes, 531 profesionales de atención educativa y 196 trabajadores de administración y servicios. También se incorporarán 500 aulas de acogida , hasta alcanzar las 2.141, y se ampliarán de 27 a 45 las de acogida intensiva.El estreno escolar coincide, además, con la publicación este martes de los resultados de las pruebas PISA. Cataluña llegará a esa cita sin datos plenamente comparables con ediciones anteriores, después de que el porcentaje de alumnos excluidos de la muestra alcanzara el 23,2 por ciento, muy por encima del máximo admitido por la OCDE.El episodio ha abierto otra crisis en la Consejería. La Generalitat ha incoado expedientes por falta grave a dos funcionarios y por falta leve a un alto cargo. Niubó relevó también a la secretaria general de Educación, Teresa Sambola, aunque desvinculó formalmente su salida de la polémica.La consejera reconoció que el Instituto Nacional de Evaluación Educativa alertó hasta en siete ocasiones al Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo de que Cataluña estaba superando el porcentaje permitido. Según Niubó, no consta que esas advertencias fueran trasladadas a los centros, lo que habría impedido corregir la situación antes de que terminaran las pruebas.
Powered by WPeMatico