Josep Lluís Trapero ha presentado este martes su dimisión como director general de la Policía de Cataluña, cargo de naturaleza política que ocupaba desde agosto de 2024. Su salida se produce en plena reorganización del Departamento de Interior y coincidirá con el nombramiento de la comisaria Sílvia Catà como nueva jefa operativa de los Mossos d’Esquadra, han informado ‘La Vanguardia’ y ‘El Periódico’ y ha confirmado ABC.La consejera de Interior, Núria Parlon, anunciará este martes los cambios en la cúpula política y policial. Catà sustituirá a Miquel Esquius, cuya jubilación estaba prevista para octubre, y se convertirá en la primera mujer que alcanza la máxima responsabilidad operativa de la policía autonómica catalana.Por su parte Ferran López Navarro, comisario de los Mossos d’Esquadra y hasta ahora responsable de la delegación de la policía catalana en Madrid, asumirá la Dirección General de la Policía en sustitución de Trapero. Integrante de la Jefatura del cuerpo, López cuenta con una dilatada experiencia de mando y tras la destitución de Trapero por el 155, asumió la jefatura de la policía catalana.Por su parte, Sílvia Catà Culubret será la nueva comisaria jefa de los Mossos tras la jubilación de Esquius. Hasta ahora dirigía la Región Policial de Gerona y posee una amplia trayectoria en puestos de responsabilidad territorial. Su nombramiento dará continuidad al trabajo desarrollado por la Jefatura durante los dos últimos años, se destaca desde Interior.Trapero llegó a la Dirección General de la Policía tras la formación del Gobierno de Salvador Illa. Su nombramiento, prometido por el dirigente socialista antes de las elecciones, supuso su regreso a la primera línea después de haber dirigido los Mossos durante los atentados de Barcelona y Cambrils de 2017 y el desafío independentista. Destituido tras la aplicación del artículo 155, fue posteriormente procesado y absuelto por la Audiencia Nacional.Durante sus dos años como responsable del cuerpo, la obsesión de Trapero y de la cúpula de Interior ha sido desvincular a los Mossos de cualquier contaminación política tras las turbulencias del ‘procés’, centrando su gestión en la lucha contra la multirreincidencia, el refuerzo de la videovigilancia y la persecución de la proliferación de armas blancas. Su etapa también ha estado marcada por varias polémicas, como la presencia de agentes de paisano en asambleas de profesores y la iniciativa para introducir policías en centros educativos. ERC y Comunes, socios del PSC, habían pedido su dimisión.La dimisión se suma a la reciente salida de Tomàs Carrión, hasta ahora secretario general de Interior y número dos de Parlon, quien ha regresado a su plaza de funcionario en el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet. Carrión fue sustituido por Joana Ricardo, hasta ahora directora general de Administración de Seguridad. La acumulación de relevos obliga así a Parlon a recomponer simultáneamente la dirección política de Interior y la cúpula de los Mossos.
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