La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha anunciado en su primer discurso en el acto de apertura del curso judicial que ha decidido enviar a tres fiscales de refuerzo en Ceuta por el trabajo generado a raíz de la crisis por la avalancha de inmigrantes llegados desde Marruecos los días 30 y 31 de julio. Tras hacer un reconocimiento a la «solidaridad de la ciudadanía de Ceuta, que ha afrontado y continúa haciendo frente a situaciones especialmente complejas con serenidad, responsabilidad y con cercanía a las personas migrantes en condiciones de especial vulnerabilidad que han llegado a nuestras fronteras», ha afirmado, ha recordado la necesidad de «preservar el principio de legalidad y la necesidad del retorno a una situación de plena seguridad y normalidad» en la ciudad autónoma, «lo que no está en absoluto reñido con los valores de humanidad y respeto a la dignidad de todas las personas», ha afirmado. Por ese motivo, Peramato ha avanzado que destinará a tres fiscales a la ciudad autónoma como refuerzo temporal y que la medida se hará efectiva en las próximas fechas. La máxima representante del Ministerio Público también ha tenido palabras para las personas que se han visto perjudicadas por los incendios de este año, «que han dejado una profunda huella humana y medioambiental». En la misma línea que el alegato que hizo el fiscal jefe Anticorrupción en el juicio contra José Luis Ábalos y Koldo García por el caso Mascarillas, la fiscal general se ha referido a la corrupción como un «fenómeno que erosiona la confianza de la ciudadanía en las instituciones, distorsiona el correcto funcionamiento de los poderes públicos y compromete los principios de integridad y servicio al interés general que deben presidir toda actuación pública». Peramato ha insistido en que «la investigación y persecución de estas conductas exige del Ministerio Fiscal el máximo rigor, independencia y determinación, particularmente cuando afectan a autoridades o funcionarios que se prevalen de las responsabilidades inherentes a su cargo. Por ello, la lucha contra la corrupción constituye una de las prioridades estratégicas de la Fiscalía española». En la Salón de Plenos del Tribunal Supremo había expectación por si Peramato hacía alguna referencia a la condena del Tribunal Supremo a Álvaro García Ortiz, exfiscal general del Estado, por revelación de secretos, puesto que en la Memoria Anual del Ministerio Público se dedica un apartado a dicha condena como un «hecho grave». En dicho apartado, consultado por ABC, no hay ningún reproche a la condena de la Sala Segunda, pero se intenta justificar por parte de la fiscal general por qué no fue apartado de su cargo. La fiscal general también ha hecho hincapié en la gravedad de los delitos sexuales y la difícil situación del Campo de Gibraltar por el narcotráfico. «Esta realidad adquiere una especial intensidad en zonas como el Campo de Gibraltar, donde la presión ejercida por las redes de narcotráfico plantea desafíos extraordinarios para las instituciones encargadas de garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley. No puedo dejar de recordar en este punto a los guardias civiles que perdieron la vida en Barbate en el año 2024 y en Huelva en este año 2026, mientras cumplían con su deber, víctimas de la violencia y el desprecio por las normas democráticas que caracterizan a estas organizaciones criminales», ha recordado. Sobre los delitos contra la libertad sexual, se ha referido a un hecho preocupante, que la Unidad de Menores pone de relieve una evolución preocupante de la delincuencia juvenil, «caracterizada en determinados ámbitos por una mayor violencia y por fenómenos cada vez más complejos desde la perspectiva educativa, social y jurídica. Entre las conductas que suscitan mayor preocupación se encuentran la violencia intrafamiliar, los delitos de lesiones, las agresiones contra la libertad sexual y los ilícitos relacionados con el uso indebido de las tecnologías de la información y la comunicación». Respuesta a las críticas de los fiscalesEn un discurso muy institucional, la fiscal general ha hecho un reconocimiento a toda la carrera y ha dado una respuesta a posibles críticas. «A los compañeros y compañeras que intervienen en procedimientos de relevancia pública sobrellevando el peso, frecuentemente indeseado, de la notoriedad mediática y también a quienes trabajan cotidianamente en el anonimato. Todos ellos contribuyen diariamente a garantizar la vigencia efectiva de los principios de legalidad y de igualdad de todos ante la ley y a dignificar con su entrega la función fiscal», ha afirmado. «La fortaleza del Ministerio Fiscal no descansa en quienes, de forma transitoria, ocupamos puestos de responsabilidad. Se sustenta en la integridad, la profesionalidad y la dedicación de quienes integran la carrera fiscal y, sobre todo, en el compromiso cotidiano de sus 2.804 miembros, que pronto serán más de 3.000, con el servicio público de la Justicia. La defensa de esa idea de la Institución no puede quedar únicamente en manos de terceros», ha reivindicado. En este sentido, ha animado al resto de fiscales «a poner en valor y dar a conocer la labor del Ministerio Fiscal».
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