El Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Algeciras es el más grande de España y uno de los de mayor capacidad de Europa. La instalación puede alojar a unos 500 usuarios. Sin embargo, en la actualidad, se encuentra casi vacío. Así lo explican fuentes consultadas por este periódico que aseguran que actualmente su ocupación supera por poco la treintena de personas. Sin embargo, hace unas semanas, esta cifra era bien distinta ya que por agosto, poco después del asalto masivo a Ceuta, en sus habitaciones dormían unos 400 usuarios.Pero en cuestión de días, como sostienen las mismas fuentes, se ha ido «vaciando». La razón no ha sido explicada desde Interior, del mismo modo que nunca se da información sobre sus datos de ocupación, pero se sostiene que este interés por mantenerlo más libre se debe a la previsión del Gobierno de que continúe y se incremente el goteo de inmigrantes irregulares en narcolanchas o pateras desde la ciudad autónoma. Así, ante cualquier llegada y detención se les ingresa en el CIE hasta que sean o devueltos -en el caso de los marroquíes- o puestos en libertad y trasladados a asociaciones y ONG, si se trata de subsaharianos.Fuentes de Extranjería cuentan a LA VOZ que el colapso en los trámites para regularizar a estas personas en Ceuta no termina de solucionarse, por lo que en estas eternas esperas las redes de trata continúan haciendo negocio y ofreciendo ‘billetes’ para transportarlos en narcolancha hasta las costas andaluzas. Entre los puntos de desembarco de la provincia gaditana están las playas de Barbate, Algeciras y Tarifa, donde ya han ido detectándose estas entradas desde el salto de la valla.Sin embargo la cifra de llegadas al litoral de Cádiz es mucho menor que la de la crisis de 2018 a pesar de la cercanía con Ceuta. La explicación es fácil como cuenta un agente experto en estos trámites de filiación y devoluciones: «Saben que si se quedan en Ceuta de momento no van a ser expulsados. No se está devolviendo a nadie. Sin embargo si cruzan se arriesgan a ser detenidos y retornados».Por otro lado, otra de las claves está siendo la petición de asilo -sobre todo en el caso de los subsaharianos- lo que les permite permanecer en territorio español al menos un año más hasta que esos expedientes sean resueltos.La situación del tránsito de inmigrantes por las calles de Ceuta y la proliferación de asentamientos se debe también a que no hay centros específicos para alojarlos en la ciudad autónoma como en el caso del CIE de Algeciras o el centro Crinavis de San Roque que se hizo de manera excepcional y urgente para alojar a los miles de migrantes que durante meses estuvieron llegando en pateras a las costas gaditanas. Entonces, y como se recuerda, se tramitaban cientos de expedientes al día para intentar que no se formara un colapso humanitario, sanitario y administrativo como el que se está viviendo actualmente en Ceuta.«En Ceuta no se está expulsando a nadie así que muchos prefieren de momento quedarse allí»Por este motivo los agentes que están trabajando en la zona piden más recursos para poder trabajar mejor y aligerar los trámites que ya de por sí son engorrosos y que además tienen la exigencia de la necesaria presencia legal de traductores y abogados. Y en el caso de los menores se les tienen que realizar pruebas que determinen su edad para darles el debido traslado.En este difícil contexto, el sindicato propone modificar la Ley Orgánica de Extranjería para permitir la «devolución inmediata» de quienes accedan ilegalmente por vía marítima y suscribir acuerdos bilaterales de readmisión con los países de origen y tránsito de la inmigración irregular, comenzando por Marruecos.La organización sindical considera que mantener la actual regulación supone perpetuar «un sistema que favorece a las mafias , incrementa la presión migratoria y condena a los policías nacionales a gestionar una situación cada vez más insostenible sin herramientas legales suficientes».Como insisten, «España necesita una legislación moderna, clara y eficaz que permita proteger sus fronteras exteriores respetando plenamente el Estado de Derecho, pero evitando que errores en la redacción normativa terminen convirtiéndose en un incentivo para la inmigración irregular».
Powered by WPeMatico