Hace ya 52 años, en la calle del Correo, frente a la cafetería Ronaldo, frecuentada por policías por su cercanía a la Dirección General de Seguridad, trece personas perdieron la vida y otras 73 resultaron heridas en el que fue el primer gran atentado, masivo e indiscriminado, de la banda terrorista ETA en la capital. Eran trabajadores, estudiantes, matrimonios, vecinos y servidores públicos; personas con familias, proyectos y esperanzas, «cuyas vidas fueron arrebatadas o cambiaron para siempre por culpa del terrorismo», ha recordado este lunes el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, en el homenaje a todas estas víctimas que ha presidido junto con el alcalde, José Luis Martínez-Almeida. En el acto han descubierto una placa que se sumará a las 40 repartidas por toda la ciudad que forman parte del ‘Itinerario de la libertad’, que desde hoy se puede recorrer también en internet.El Ayuntamiento de Madrid, que en los últimos dos años ha instalado la mitad de estos espacios de homenaje, ha destacado que las ubicaciones de estos monumentos podrán consultarse a través del geoportal del Ayuntamiento y de una popular aplicación de geolocalización. Dentro de esas aplicaciones, en los puntos donde están ubicados los recuerdos, se han insertado referencias a páginas explicativas de lo que sucedió allí. La capital, ha recordado Almeida, es la ciudad «más castigada por el terrorismo en Europa», de ahí la importancia de un proyecto que busca que «la memoria de las víctimas siga permaneciendo en nosotros; una memoria eterna de gratitud a todas las madres, padres, hijos y hermanos que habéis sufrido el terrorismo de ETA».En la misma línea, García Martín, que ha recordado además que la banda terrorista no reconoció este atentado «indiscriminado» hasta 2018, ha insistido en que con este acto cumplen «uno de los deberes más importantes de cualquier sociedad democrática: recordar a las víctimas del terrorismo, acompañar a sus familias y reconocer el valor de quienes defendieron la vida y la libertad por todos».Servidores públicosDurante el acto, el alcalde también ha hecho entrega de las Medallas al Mérito Social a los guardias civiles Antonio Molina y Juan Aguilar, concedidas por el Ayuntamiento hace más de 20 años. Con su intervención el 17 de diciembre de 2002, ambos guardias, que demostraron un «valor extraordinario», ha destacado Almeida, evitaron la llegada a Madrid de 130 kilos de explosivos que dos etarras pretendían utilizar en la capital. Los agentes se encontraban en la carretera de La Coruña, a la altura de Collado Villalba, cuando detectaron un vehículo sospechoso. Al acercarse para identificar a sus ocupantes, fueron recibidos a tiros por dos terroristas de ETA. Antonio Molina fue asesinado en acto de servicio, mientras que Juan Aguilar resultó herido en un brazo y quedó incapacitado para continuar desempeñando su profesión. Sirva este homenaje, ha concluirdo Almeida, como «muestra de gratitud y de afecto hacia todo aquellos que dieron su vida» para preservar la de los demás.
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