El Palacio de Buckingham, corazón de la monarquía británica y residencia oficial de reyes y reinas desde 1837, se considera como uno de los mayores símbolos del esplendor histórico del Reino Unido. Entre sus 775 habitaciones, 19 salones, además del icónico balcón desde el que saluda la Familia Real al pueblo británico se han definido algunos de los momentos más solemnes de la historia del país. Sin embargo, bajo su imponente fachada de piedra, se encontraba una realidad mucho menos majestuosa: una infraestructura que amenazaba continuamente con desmoronarse .Es por ello que en el año 2017 se tomó la decisión de someter al emblemático edificio a la renovación más ambiciosa de su historia. Bajo un costo estimado en unos 426 millones de euros y con el objetivo de evitar desastres estructurales -como inundaciones o incendios- debido al deteriorado sistema eléctrico, las tuberías y la calefacción, que no se habían renovado desde los años 50.Está previsto que las obras finalicen en 2027. Diez años en los han ido saliendo a la luz un asombroso tesoro escondido bajo las tablas del suelo de la residencia real . No se trata de joyas ni de objetos de gran valor pertenecientes a la Corona británica, sino una docena de simples objetos cotidianos que estuvieron olvidados durante décadas y pertenecientes a los empleados que trabajaron años atrás. Entre los objetos hallados se encuentran unos boletos de apuestas de Littlewoods Football Pool del año 1957; una entrada para un torneo de whist organizado por el club social de la Casa Real hace casi 80 años; unas botas negras desgastadas con clavos, un paquete vacío de cigarrillos Silk Cut; una botella de agua Schweppes Still Malvern; una jarra de peltre; un fragmento de azulejos decorativos de cerámica Minton o un trozo de la cartelera teatral del West End -publicada entonces en el periódico ‘The Standard’ en 1889-. Algunos de los artículos encontrados bajo el suelo de Palacio. RRSSAunque quizás lo que más ha llamado la atención ha sido el programa mecanografiado en el que se muestran los horarios y las instrucciones para la recepción diplomática que la entonces Reina Isabel II ofreció en el año de su Jubileo de Plata (1977). En él se pueden leer curiosidades como que la monarca debería recorrer la sala en el sentido de las agujas del reloj, que los ayudantes tenían que animar a los 350 invitados británicos a socializar con los diplomáticos, que estaba prohibido fumar en ciertos salones de Estado o que la recepción debía ajustarse a un horario estricto.Algunos de los objetos encontrados bajo el suelo de Palacio. RRSSTodas estas pertenencias -ocultas durante décadas y ahora expuestas- permiten ofrecer una visión de la vida de las personas que trabajaban y vivían entre bastidores en la sede de la monarquía.
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