La escritora argentina Ariana Harwicz , autora de novelas como ‘Matate, amor’ o ‘Perder el juicio’, ha denunciado que ha sido excluida del Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur Alh de Granada días antes de su inauguración, después de que distintos grupos vinculados al activismo propalestino cuestionaran su participación por sus posiciones contrarias al boicot cultural a Israel. La autora hizo pública la cancelación a través de varios mensajes en la red social X, donde aseguró que había sido apartada del programa cuando faltan apenas unos días para el comienzo del encuentro, que se celebrará entre el lunes 21 de septiembre y el domingo 27. «Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror», escribió Harwicz. Según su relato, los organizadores le comunicaron que no podían garantizar su seguridad si mantenían prevista la conversación literaria en la que iba a participar con Jesús Ortega. La charla llevaba por título ‘Oponerse al mundo’.La escritora afirmó que estaba dispuesta a acudir igualmente a Granada aunque se produjeran protestas durante el acto, que se iba a celebrar en una plaza pública, en el centro de la ciudad. «Yo quería ir igual aunque hicieran una manifestación», sostuvo, pero la organización argumentó que sería «peligroso». Las coordinadoras del festival, Patricia Escalona y Ana Gallego, le subrayaron a la autora argentina que el «compromiso estudiantil con la causa palestina cuenta con un amplio respaldo» en Granada.La organización ha reconocido que la decisión responde a las peticiones recibidas de la Red Universitaria por Palestina de Granada y de uno de los clubes participantes. En la comunicación enviada a la autora, Escalona y Gallego justifican que los «posicionamientos públicos sobre Israel, Gaza y el boicot cultural son difícilmente conciliables» con el «compromiso institucional» de la Universidad de Granada en contra de «las graves violaciones del derecho internacional humanitario en Gaza».«Yo nunca hice declaraciones de odio. Yo iba a hablar de literatura», responde Harwicz en una conversación telefónica con ABC. A juicio de la autora, la decisión convierte el encuentro en un festival sin disidencia: «Me reducen a mis opiniones humanitarias, políticas o a mi procedencia. Están discriminándome. Hoy en día se está naturalizando purgar». Contra los judíosLa autora insistió en que esto es una campaña contra la presencia de judíos en el espacio público: «Basta de someterse a sus eufemismos. Quieren fuera de la cultura a todos los judíos y a todos los que no piensen que hay que censurarlos. […] Me sacaron a la fuerza. Después de meses de estar programada. Parece que la solidaridad y la empatía es con todos menos con los autores judíos». Según denuncia Harwicz, esta es una consecuencia más de un clima de intimidación dentro del sector cultural. «Ellos boicotean, desprograman, y después nos acusan de hacernos las víctimas. Las profesoras académicas no pueden hacer nada. También amenazaron con cancelarlas a ellas. […] Estos aprietes funcionan tan bien porque nadie dice nada. Y porque todos tienen miedo. Incluyendo los profesores de universidad y organizadoras del festival». Organizado por la Universidad de Granada con motivo de su quinto centenario y con el apoyo de instituciones públicas como el Ayuntamiento de Granada, Acción Cultural Española o el Instituto Cervantes, el certamen celebrará su segunda edición entre el 21 y el 27 de septiembre. Acudirán escritores y pensadores como John Banville, Juan Villoro, Patrick Boucheron, Silvia Federici, Gabriela Cabezón Cámara, Rita Segato o María Fernanda Ampuero. Cultur Alh, en su presentación, reivindica una cultura «abierta y bastarda», capaz de poner en conversación tradiciones diversas y de resistir «esa normalidad cada vez más homogénea que parece que es tendencia». Será, en todo caso, sin la presencia de la escritora judía argentina.«Ellos boicotean, desprograman, y después nos acusan de hacernos las víctimas»Esta misma semana, una campaña impulsada por una treintena de participantes del Festival de las Ideas de Madrid terminó provocando la retirada de Allianz como principal patrocinador del evento. Figuras de la cultura como Rodrigo Sorogoyen, Paul B. Preciado, Niño de Elche o Alana S. Portero amenazaron con abandonar la programación si la aseguradora alemana, acusada de mantener vínculos financieros con Israel, seguía asociada al certamen. A menos de cuarenta y ocho horas de la inauguración, Allianz, que negó las acusaciones, abandonó el patrocinio y el festival perdió una aportación económica de 150.000 euros. Los firmantes del manifiesto, que finalmente sí están participando en el festival, defendían que la cultura no es un espacio neutral y que los eventos culturales deben asumir determinadas responsabilidades políticas. No es la primera vez que Harwicz sufre una cancelación por su postura sobre Israel y Gaza. Durante la pasada Feria del Libro de Madrid estaba previsto que compartiera una conversación con la escritora británica Sheena Patel. El encuentro no llegó a celebrarse porque Patel rechazó compartir mesa con la autora argentina. Finalmente, Harwicz intervino en un acto alternativo organizado por ABC Cultural.
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