OKDIARIO se desplaza hasta Lérida para comprobar sobre el terreno la creciente preocupación que algunos vecinos trasladan por la inseguridad en determinadas zonas de la ciudad. «No se puede salir de noche, esto es Marsella», asegura uno de los vecinos consultados por este periódico, que describe una ciudad muy distinta a la de hace unos años y alerta de la proliferación de peleas, robos y agresiones con armas blancas.
La denuncia de los vecinos coincide con un episodio especialmente violento ocurrido esta misma semana. Más de una docena de hombres de origen pakistaní se enfrentaron en la plaza dels Pagesos de Lérida utilizando catanas, machetes y palos. La reyerta dejó cinco heridos, tres de ellos por arma blanca, uno con una herida grave en el tórax, cerca del corazón. Los Mossos d’Esquadra abrieron una investigación para identificar a los participantes.
El suceso ha vuelto a colocar el foco sobre la violencia con armas blancas en la capital del Segrià. En las calles, OKDIARIO recoge el testimonio de vecinos que aseguran que este tipo de episodios no eran habituales hace años y que ahora existe una sensación de inseguridad que condiciona incluso los horarios en los que salen de sus casas.
Cuando se les pregunta por las peleas, otro vecino relata: «Si no te sacan armas blancas, te sacan machetes». Y añade que recientemente hubo una pelea que terminó con cinco personas en el hospital. «¿Y si tú pasas en ese momento por allí? ¿Qué pasa?», pregunta OKDIARIO. «Pues ya te las ves», responde el vecino.
Otro entrevistado resume la situación de esta manera: «Vas con la mano en el bolsillo; te roban la cartera. Tú vas allá y tienes que adaptarte». El vecino reclama que sean los recién llegados quienes se adapten a las normas de convivencia de la ciudad: «Ellos se tienen que adaptar aquí, que para eso vienen. Si no, que se queden en su terreno». Y reclama hablar abiertamente de lo que ocurre: «Hay que hablar claro. Claro y rotundo. No es falta hablar claro».
El eje comercial y la transformación de la ciudad
El recorrido de OKDIARIO llega hasta el principal eje comercial de la ciudad, el más grande de Europa con más de 3,5 kilómetros. Los comerciantes de la zona denuncian la degradación, el abandono y la falta de relevo generacional.
A su juicio, además de la inseguridad, existen otros factores que están contribuyendo al deterioro de determinadas zonas. «Yo pienso que también es un plan de degradar la zona. ¿Para qué? Pues para ir comprando grupos inversores los edificios y encima hay un montón de locales vacíos y sólo hacen que poner trabas administrativas para poder abrir los locales».
Para una de las vecinas, no es exagerado hablar de «reemplazo poblacional». Hacia el cambio demográfico que ha experimentado la ciudad. «No, no, no. Mira, mira, mira. No, mirad lo que tienes alrededor. No, en absoluto», responde el entrevistado. Otro vecino incide: «El problema es que no es gente que quiera venir a integrarse».
Y cuando OKDIARIO pregunta qué sucede en determinadas calles cuando cae la noche, la respuesta es contundente: «Pues esto es Marsella. Lleida ya es Marsella, así de claro».
Los delitos sexuales, también en el punto de mira
Los vecinos consultados también hablan del aumento de las agresiones sexuales. Durante el primer semestre, la ciudad de Lleida registró 36 agresiones sexuales con penetración, un 56,5% más que en el mismo periodo de 2025. En total, los delitos contra la libertad sexual alcanzaron los 69 casos, un 46,8% más.
Una provincia con más de 98.000 extranjeros
La transformación demográfica de Lleida también aparece reflejada en las estadísticas oficiales. La provincia contaba a 1 de enero de 2025 con 458.226 habitantes, de los que 98.146 eran extranjeros: el 21,42% del total. Un año antes eran 91.815, el 20,33%. En 2021, la población extranjera suponía el 18,40%.
Es decir, en cuatro años el número de extranjeros empadronados en la provincia aumentó en más de 17.000 personas, según los datos de Idescat elaborados a partir del Censo anual de población del INE.
Los ciudadanos de origen marroquí constituyen uno de los principales colectivos extranjeros. En 2025 había 21.590 personas de origen marroquí en la provincia, el 4,71% de toda la población y el 22% del conjunto de extranjeros. En la capital, Lérida, la población ascendía en 2025 a 147.369 habitantes, el 23,26% extranjeros.
La concentración es todavía mayor en algunos municipios de la provincia. En Guissona, por ejemplo, los extranjeros representaban el 51,85% de la población; en Alcarràs, el 35,03%; y en Mollerussa, el 31,80%.
Un barrio «degradado» en cinco años
El recorrido de OKDIARIO continúa por el caso histórico, donde otro vecino asegura que la transformación ha sido especialmente intensa. «Este es un barrio que se ha degradado de una forma espectacular en cuestión de cinco o seis años».
El vecino también denuncia problemas de convivencia: «Y algunos que trabajarán deben tener horarios muy intempestivos. Pero de hecho, como vecinos, viven como si vivieran en la selva. Hacen ruido hasta las 2 de la mañana de madrugada».
Y mientras los datos oficiales dibujan esa evolución estadística, en las calles de Lérida los vecinos ponen rostro a una preocupación que repiten ante la cámara de OKDIARIO: salir de noche, cruzar determinadas zonas o encontrarse en medio de una pelea puede haberse convertido, para algunos, en una experiencia muy diferente a la de hace unos años.
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