El transporte público urbano y metropolitano necesitará incorporar unos 1.300 autobuses cada año hasta 2030, según ha calculado la asociación de empresas ATUC. La cifra responde al aumento de la demanda de hasta un 40% que prevé el PNIEC.
La flota deberá crecer un 6% anual, según la entidad, que ha hecho pública la estimación con motivo de FIAA 2026, la Feria Internacional del Autobús y del Autocar, que comienza mañana en IFEMA.
Más autobuses y una flota más limpia
El crecimiento del parque irá acompañado, según ATUC, de una profunda transformación tecnológica. El motivo es que el 65% de los nuevos autobuses que se incorporen hasta 2030 serán de cero emisiones.
El punto de partida es una flota de en torno a 18.000 autobuses urbanos y metropolitanos en 2025, de los que siete de cada diez son diésel y GNC (gas natural comprimido), es decir, unos 12.600 vehículos.
Los operadores no sólo tendrán que ampliar su parque. A medida que los autobuses de combustión, con 14 años de vida útil, se sustituyan, serán reemplazados en gran medida por eléctricos, y a partir de 2030 el 95% de las compras deberán serlo.
Un eléctrico cuesta el doble
El cambio de flota supondrá un importante esfuerzo inversor para los operadores de transporte público, ya que un autobús eléctrico cuesta aproximadamente el doble que uno de combustión.
Un autobús eléctrico tiene un precio de entre 550.000 y 620.000 euros, frente a los 250.000-285.000 euros de uno de combustión, lo que supone entre 300.000 y 335.000 euros más por vehículo.
A esa factura hay que sumar unos 50.000 euros por cada punto de recarga, a razón de uno por vehículo, y alrededor de 55.000 euros para adaptar las cocheras a la nueva flota.
Más de 12.000 millones al año
La necesidad de absorber el aumento de pasajeros y, al mismo tiempo, avanzar hacia flotas más limpias exigirá movilizar alrededor de 3.300 millones de euros anuales en inversiones hasta 2030.
A ello se suman unos 8.800 millones de euros anuales para costes operativos en los próximos cuatro años, es decir, el gasto necesario para mantener en marcha el servicio.
Por tanto, el transporte público necesitará más de 12.000 millones de euros al año para asegurar la prestación idónea del servicio, una cifra que suma inversión en flota y costes operativos.

El reto hasta 2030
Jesús Herrero, secretario general de ATUC, señala que «el transporte público va a asumir un papel cada vez más importante en la movilidad de nuestras ciudades».
Sin embargo, recalca que «para responder al crecimiento de la demanda necesitamos aumentar la capacidad del sistema al mismo tiempo que avanzamos en su descarbonización».
Herrero añade que «el reto hasta 2030 no es únicamente incorporar más autobuses, sino disponer de los recursos y las infraestructuras necesarias para que esa nueva flota sea más limpia, eficiente y capaz de prestar el servicio que los ciudadanos van a demandar».
Movilidad sostenible
La Asociación de Empresas Gestoras de Transportes Colectivos Urbanos (ATUC) agrupa a las empresas de transporte público de España y trabaja por una movilidad sostenible y la mejora continua del sector.
El sector genera más de 25.000 empleos y mueve más de 5.000 millones de euros al año en facturación. Gracias a las compañías de bus, metro, tren y tranvía que integran el colectivo, más de 4.000 millones de personas pueden viajar al año.
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