Charles Spencer ha vuelto a hablar de una de las heridas que todavía permanecen abiertas en la Familia Real británica: la relación entre sus sobrinos, los príncipes Guillermo y Harry. El hermano de Diana de Gales acaba de publicar sus memorias, Swan Song: Diana, My Sister, una obra en la que reconstruye algunos de los episodios más delicados de la vida de su hermana y de los acontecimientos que rodearon su muerte en 1997. Pero, más allá de sus recuerdos sobre Diana y de sus críticas al actual rey Carlos III, el conde Spencer también ha querido pronunciarse sobre la situación que atraviesan los dos hijos de la princesa.
En una entrevista concedida a la BBC desde Althorp, la residencia familiar de los Spencer, Charles ha evitado situarse públicamente del lado de uno u otro de sus sobrinos. «Hay muchas razones por ambas partes que explican que su distanciamiento haya llegado a este punto y, como tío, espero que algún día se resuelva», ha asegurado. Una declaración especialmente significativa teniendo en cuenta que, durante los últimos años, su relación con Harry ha acaparado buena parte de la atención mediática y que sus recientes intervenciones sobre la familia real han sido interpretadas como un mayor acercamiento al duque de Sussex.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Charles Spencer (@charles.earl.spencer)
Sin embargo, Spencer ha querido dejar claro que su preocupación no está exclusivamente puesta en Harry. Su mensaje alcanza también a Guillermo y parte, precisamente, de la figura de Diana. «Su madre desearía que sus dos hijos fueran felices y se quisieran», ha afirmado. El conde considera que no le corresponde entrar en los detalles de una disputa familiar que, según reconoce, conoce solo parcialmente. «Me parecería una intromisión involucrarme más allá de decir que, por supuesto, su madre desearía que sus dos hijos fueran felices y se quisieran», ha explicado.
La relación entre Guillermo y Harry lleva años marcada por el distanciamiento. Los hermanos, que durante su infancia y adolescencia estuvieron estrechamente unidos por la pérdida de su madre, han terminado siguiendo caminos muy diferentes dentro y fuera de la institución. La marcha de Harry y Meghan Markle de sus funciones como miembros sénior de la Familia Real, su posterior traslado a Estados Unidos y las declaraciones públicas del matrimonio sobre su experiencia dentro de la Corona han contribuido a hacer todavía más visible la fractura entre ambos hermanos.

Spencer conoce bien la dimensión que tiene la figura de Diana para sus dos hijos. En sus memorias dedica especial atención a los días posteriores a su muerte y, especialmente, al funeral celebrado el 6 de septiembre de 1997. Guillermo y Harry tenían entonces 15 y 12 años y caminaron detrás del féretro de su madre junto a otros miembros de la Familia Real. Una imagen que quedó grabada para siempre en la memoria colectiva y que el conde ha cuestionado en repetidas ocasiones. Según su relato, se mostró contrario a que los dos menores participaran en el cortejo por la enorme exposición emocional y pública que suponía para ellos.
Precisamente aquel episodio se encuentra en el origen de una de las conversaciones más controvertidas que Spencer asegura haber mantenido con Carlos III, entonces príncipe de Gales. El hermano de Diana sostiene que, durante una discusión telefónica sobre la presencia de Guillermo y Harry en el funeral, el actual monarca le habría dicho: «Puedes estar seguro de que pronto la olvidaremos». Buckingham Palace ha respondido a estas afirmaciones señalando que el dolor provocado por la pérdida de una hermana puede afectar a los recuerdos y al juicio incluso décadas después. Spencer, por su parte, mantiene que recuerda perfectamente aquella conversación.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por The Prince and Princess of Wales (@princeandprincessofwales)
En este contexto, el conde ha insistido en que sus memorias no pretenden abrir una nueva batalla familiar, sino dejar por escrito su propia experiencia junto a Diana. También ha revelado que informó a Guillermo y Harry de la existencia del libro al mismo tiempo, una vez que el proyecto estaba muy avanzado, y que procuró preservar la intimidad de ambos. Según explicó a People, Harry reaccionó positivamente al conocer el proyecto y su principal preocupación fue que el contenido pudiera resultar embarazoso para él, algo que Spencer le aseguró que no ocurriría. Su posición respecto a sus sobrinos parece, por tanto, más cercana a la de un miembro de la familia que observa desde fuera una ruptura que no considera que le corresponda resolver. Charles Spencer no pretende explicar qué ocurrió entre Guillermo y Harry ni atribuir responsabilidades, pero sí reivindica el deseo que, a su juicio, habría tenido Diana: ver a sus dos hijos unidos y felices.
Una postura que cobra especial relevancia cuando el propio Spencer ha recordado en su libro hasta qué punto la muerte de Diana marcó a sus hijos. En uno de los pasajes, el conde describe especialmente su preocupación por Harry durante las horas posteriores al funeral y lamenta lo que percibió como una falta de atención hacia el entonces niño. Ahora, casi tres décadas después de aquella tragedia, el hermano de Diana vuelve a poner el foco en sus dos hijos, pero esta vez no para alimentar la fractura, sino para expresar un deseo tan sencillo como difícil de conseguir: que Guillermo y Harry puedan algún día dejar atrás sus diferencias.
Powered by WPeMatico