Los jefes de los servicios quirúrgicos y de Anestesiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal han emitido un comunicado conjunto para trasladar a la ciudadanía un mensaje de «tranquilidad y confianza» ante las recientes informaciones publicadas en distintos medios de comunicación sobre la gestión de las listas de espera quirúrgicas.
La polémica sobre las listas de espera quirúrgicas del Hospital Universitario Ramón y Cajal se inició tras las informaciones que apuntaron a cambios en la prioridad asignada a 57 pacientes que estarían pendientes de una intervención. Frente a estas acusaciones, la Comunidad de Madrid ha defendido que no existe una estrategia para manipular o maquillar las listas de espera y ha sostenido que las modificaciones detectadas respondieron a la actuación irregular de un profesional concreto.
Ahora, son los responsables de las distintas especialidades quirúrgicas y del Servicio de Anestesiología quienes defienden que la inclusión de un paciente en la lista de espera quirúrgica responde exclusivamente a una decisión médica, adoptada por facultativos especialistas y basada en criterios clínicos.
Del mismo modo, señalan que la prioridad asignada a cada paciente se establece atendiendo únicamente a factores como la gravedad de la patología, el riesgo de deterioro de su estado de salud y las necesidades asistenciales derivadas de su situación clínica.
Los responsables médicos recuerdan además que cada facultativo tiene responsabilidad sobre la gestión clínica de su programación quirúrgica dentro de su servicio. Por este motivo, cuando considera que la evolución de un paciente o sus circunstancias clínicas justifican modificar su nivel de prioridad respecto a otros pacientes a su cargo, puede proponer y realizar los cambios oportunos conforme a los criterios asistenciales establecidos.
Los jefes de Servicio, junto con los jefes de sección y de unidad, aseguran ser los responsables últimos de velar por la correcta aplicación de estos criterios clínicos en cada especialidad. Cuando detectan que la inclusión de un paciente o la prioridad asignada no se ajusta a dichos criterios, explican que una de sus obligaciones es revisar y, en su caso, modificar esa clasificación.
El objetivo, según el comunicado, es garantizar la equidad entre los pacientes y evitar perjuicios al conjunto de personas que esperan una intervención quirúrgica. «La gestión de las listas de espera quirúrgicas en nuestro hospital se realiza bajo principios de profesionalidad, rigor clínico, equidad y transparencia», señalan los responsables de los servicios.
Los especialistas subrayan que el objetivo prioritario es ofrecer la mejor atención posible y garantizar que los pacientes que presentan una mayor necesidad asistencial sean atendidos «con la máxima diligencia».
El comunicado concluye con una reivindicación del compromiso de los profesionales del Hospital Universitario Ramón y Cajal con una sanidad pública de calidad, basada, según defienden, en decisiones clínicas independientes y orientadas exclusivamente al bienestar de los pacientes.
El documento está firmado por los jefes de los servicios de Anestesiología y Reanimación, Cirugía Cardíaca de Adultos, Cirugía General y Aparato Digestivo, Cirugía Maxilofacial, Ortopedia y Traumatología, Cirugía Plástica, Cirugía Torácica, Cirugía Vascular, Ginecología, Neurocirugía, Oftalmología, Otorrinolaringología, Unidad del Dolor y Urología.
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