Pocas veces el número de flashes es tan cegador en una sala de prensa. Brad Pitt ha desatado la locura este martes en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde la sala de prensa se ha llenado para escuchar al actor, que protagoniza la película En el corazón de la bestia (Heart of the Beast). El intérprete ha estado acompañado por David Ayer, director de la cinta, y la actriz Olivia Hamilton, que en este caso ejerce como productora.
El actor ha desvelado que el rodaje de esta película ha sido «místico» por la particularidad de su compañero, con el que comparte el peso del protagonismo: un perro de combate de las Fuerzas Especiales. El oficial sufre un accidente de avión y, junto al perro, que también sufre estrés postraumático, debe sobrevivir en el corazón de Alaska, en medio de la naturaleza.
«Los soldados, tras las guerras, intentan saber quiénes son, y esa transición por la que pasan cuando viven en un mundo en paz es interesante», ha declarado el director de la película. Brad Pitt ha recordado que «los militares no sólo sufren dolor físico, sino también dolor moral y psicológico». En el corazón de la bestia «aborda la paz para ver cómo funcionan en ese mundo, durante esa transición», ha añadido.
Esa es una de las cosas que más han interesado al actor de este proyecto. «Me encanta esta película, en este momento, porque es una película de amor, y hay que cuidar a la gente», ha comentado.
En lo que respecta a cómo es compartir rodaje con un perro, ha habido bromas y curiosidades a partes iguales. «Seguro que, por momentos, el perro ha brillado más que yo», ha dicho entre risas. «Estar con esta bestia hace que ocurran cosas místicas en el rodaje, aun estando mojados, sentados sobre un tronco», ha revelado.
«Pasar el día con un perro hace que la vida sea mejor», ha matizado. Respecto a la dinámica, ha confesado que «hay días que [el perro] te sorprende, que hace cosas increíbles que no están en el guion», tanto que se acaban por incorporar al metraje. También ha explicado con risas que, otras veces, no es tan colaborador y la grabación no avanza al ritmo esperado si el animal no está de buena gana para trabajar.
Después, Brad Pitt ha extrapolado uno de los temas de la película, la supervivencia, a la vida: «Siempre vas a sufrir pequeñas pérdidas y dolor, pero la vida consiste en superarlos y llegar a otro momento positivo. En los momentos más oscuros, ser libre con las personas que te quieren y te apoyan te hace capaz de cualquier cosa».
Olivia Hamilton ha apostillado que ese mensaje que lanza la película logra transmitirse gracias a «la simplicidad, que es el mejor logo creativo». Además, ha destacado que el público de esta historia es tanto masculino como femenino.
En otro orden de cosas, Brad Pitt ha reflexionado también sobre la situación actual de la industria y su futuro. «Hay muchas más oportunidades, muchas más historias y talento. El público que se fue con la caída de asistencia al cine con la pandemia ha regresado, y las grandes películas han recuperado el dinero», ha declarado el actor.
Sin embargo, las películas de presupuesto medio (entre 40 y 80 millones) «lo han tenido más difícil», aunque augura que la solución al problema está en «nuevas herramientas» que abaratan la producción, tecnología que «dará una nueva vida a las películas de mediano presupuesto». La actualidad, matiza, «conduce mejor al cine independiente, un poco como en los noventa». Por su parte, David Ayer ha subrayado la existencia de «autores que están saliendo de YouTube» y están firmando títulos con muy buena acogida en taquilla -como pueden ser Backrooms, de Kane Parsons, u Obsession, de Curry Barker-.
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