Joaquín Martins, como se denomina ahora Mauricio Anglés tras cambiar su nombre y primer apellido manchados por el triple crimen de las niñas de Alcàsser cometido por su hermano Antonio Anglés y Miguel Ricart, ha sido condenado a más de 17 años de cárcel por los delitos de secuestro, lesiones, amenazas, robo con violencia y daño por incendio. La sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia considerado probado que participó junto a otros cinco penados en el rapto y en múltiples palizas a un hombre para que les diera 200.000 euros.Los hechos ocurrieron el 29 de noviembre de 2021 cuando, según considerado probado la sentencia, tras realizar un seguimiento del día a día de la víctima -un vecino de Montserrat-, los condenados, vestidos con ropa oscura y con pasamontañas, interceptaron a la víctima en un camino de Montserrat, le obligaron de forma violenta a bajar del coche y a subir a una furgoneta, donde le ataron las manos para llevarlo a una finca de Catarroja. Una vez allí, le golpearon en varias partes del cuerpo y le pidieron el dinero a cambio de dejarlo libre en un camino apartado de Paiporta.«Estuvieron casi dos horas torturándome», afirmó la víctima durante su declaración en el juicio, donde agregó que le amenazaron con cortarle los dedos y enterrarle en un agujero. «Me tiraban agua, me pusieron como una cadena de perro y me pegaban 10 ó 15 cadenazos cada vez que les decía que no tenía dinero. No había sentido tanto dolor en mi vida. Yo estaba medio inconsciente», describió, al tiempo que recordó cómo cogieron unas brasas que había en el lugar y le quemaron la espalda.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Las pruebas pendientes de Alcàsser: pelos nunca analizados y buscar a Anglés entre los muertos en IrlandaEl hermano del mayor fugitivo de España desde hace treinta años declaró en sede judicial que no participó en el secuestro utilizando como coartada su presencia en Valencia. Alegó que llegó a la ciudad sobre las 15.30-16 horas y que a las 19.30 horas se marchó a la bolera de la Avenida del Puerto y de ahí se fue a cenar con amigos. Posteriormente, sobre las 23.30 horas, acudieron a una discoteca, donde tenían dos mesas reservadas. Estuvieron allí hasta las 4 o las 5, cuando medió para acabar con una trifulca, según su versión.Dos meses después del juicio, la Audiencia considera que las pruebas practicadas han sido «plurales, objetivas e idóneas», según recoge la sentencia, adelantada por el diario Las Provincias y consultada por este periódico. En concreto, estima que todas las pistas halladas en los dispositivos de telefonía móvil, grabaciones de cámaras de seguridad, de la DGT, «conducen a la identificación» de los teléfonos que se adjudicaban a los condenados, como se desprende «claramente» de las ubicaciones y del histórico del dispositivo de geolocalización de una furgoneta. «Curiosamente también -los condenados- han tenido relación de algún tipo con una cuadra que reúne las características de la utilizada en la comisión de los hechos por su ubicación, dimisiones, camino angosto y con baches de acceso. Por el contrario, ninguno ha facilitado información de su actividad previa a los hechos ni la ha justificado», concluye. Por todo ello, les considera culpables de los delitos de detención ilegal; lesiones; amenazas; robo con violencia; y un delito de daños, pero no del de pertenencia a grupo criminal al no poder constatar una organización manifiesta previa al asalto acometido.El hermano de Anglés ya fue juzgado en 2020 en otro juicio por el que se le acusaba de extorsionar junto a dos familiares a un empresario, pero quedó absuelto por falta de pruebas. Durante los últimos años, Mauri asegura haberse convertido en un emprendedor de éxito con negocios como gasolineras, restaurantes e inversiones en el sector inmobiliario. Asimismo, en su canal de YouTube donde trata de contar sus vivencias y como le afectó el crimen de Alcàsser a su reputación y a su familia, relató como colocó injertos en su clínica capilar al exministro socialista José Luis Ábalos y a su asesor Koldo García, ambos condenados.El pasado mes de noviembre, en una entrevista publicada en el canal de YouTube ‘El Rincón del Disidente’, Miguel Ricart, el único condenado por el crimen, apuntó que en las violaciones de las niñas participaron hasta siete hombres, además de él y Anglés, otro hermano del prófugo más buscado desde los años 90. Mauricio, quien fue incriminado directamente y por lo que anunció una demanda contra el que fuera mano derecha de Antonio. Días después, compartió un nuevo vídeo para retractarse y pedir perdón a ‘Mauri’ y reconocer que mintió en la citada entrevista, señalando que en ningún caso este participó en el macabro suceso.
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