Mike Tindall ha comenzado la nueva temporada de su pódcast con una noticia especialmente dolorosa. El exjugador de rugby inglés ha confirmado el fallecimiento de su padre, Phil Tindall, que murió la semana pasada a los 80 años después de convivir durante más de dos décadas con el párkinson. Una pérdida que llega después de años en los que la familia ha visto de cerca el avance de una enfermedad que terminó limitando enormemente su movilidad.«Desafortunadamente, mi padre murió la semana pasada», ha contado Mike en The Good, The Bad & The Rugby. El exinternacional inglés ha querido compartir la noticia con sus oyentes y, sobre todo, agradecer el gesto que tuvo con su padre el Otley Rugby Club, el equipo al que Phil estuvo ligado durante buena parte de su vida y donde llegó a ejercer como capitán.El fallecimiento de Phil pone el punto final a una historia familiar muy vinculada al rugby, pero también a más de veinte años de lucha contra el párkinson. Una enfermedad que condicionó los últimos años de su vida y que convirtió su propia experiencia en una de las grandes causas personales de Mike, también desde que pasó a formar parte de la familia real británica tras su matrimonio con Zara Tindall.El homenaje del club al que dedicó buena parte de su vidaAunque la familia ha mantenido la noticia en un segundo plano, el Otley Rugby Club ya había rendido homenaje a Phil unos días antes de que Mike hablara públicamente de su muerte. El pasado 18 de septiembre, el equipo guardó un minuto de silencio antes de su partido contra Chester para recordar a quien fue una figura importante dentro de la entidad.Mike recibió una grabación de aquel momento y también pudo leer las palabras que el club había incluido en el programa del encuentro. Un gesto que le emocionó especialmente y que decidió compartir con los oyentes de su pódcast al anunciar la muerte de su padre.La relación de Phil con el rugby comenzó cuando todavía era adolescente. Debutó con el primer equipo del Otley durante la temporada 1963-64, con solo 17 años, y llegó a desempeñarse como apertura y centro. En la temporada 1972-73 asumió además la capitanía del conjunto, consolidando una trayectoria que, sin embargo, terminaría antes de lo previsto.El diagnóstico que llegó el año del Mundial de MikeUna grave lesión en una pierna puso fin a la carrera deportiva de Phil cuando tenía 27 años. Poco después se casó con Linda, la madre de Mike. Su hijo ha conservado incluso una curiosa anécdota de aquel momento: «Se rompió la pierna la semana antes, bajó por el pasillo con una escayola», recordó en su pódcast al hablar de sus padres.Décadas después, el rugby volvería a marcar uno de los momentos más importantes de la familia, aunque en circunstancias muy diferentes. En 2003, mientras Mike Tindall formaba parte de la selección inglesa que terminó conquistando el Mundial de Australia, sus padres recibieron una noticia que cambiaría sus vidas: Phil había sido diagnosticado de párkinson.Con el paso de los años, Mike ha explicado cómo la enfermedad fue avanzando y afectando cada vez más a su padre. El pasado mes de mayo, el exjugador ya había hablado públicamente de su estado de salud: «Mi padre no está muy bien en este momento. El Parkinson es brutal y no da tregua en la forma en que ataca el cuerpo y cambia a las personas».Una enfermedad que también marcó su vida junto a ZaraEl deterioro de Phil estuvo presente incluso en algunos de los momentos más importantes de la vida de su hijo. Durante la boda de Mike y Zara Tindall, celebrada en 2011, tuvo que utilizar una silla de ruedas en determinados momentos debido a las dificultades de movilidad que sufría como consecuencia de la enfermedad.Mike también ha contado en distintas ocasiones que el párkinson había afectado a la columna y a los discos de su padre. Una realidad que hizo que la enfermedad dejara de ser únicamente una circunstancia familiar para convertirse en una causa con la que el exjugador se ha comprometido públicamente.Desde 2018, Mike es patrón de Cure Parkinson’s y ha participado durante estos años en diferentes iniciativas para recaudar fondos destinados a la investigación. Su mujer, Zara, también se ha implicado en algunas de estas acciones, demostrando hasta qué punto la enfermedad de Phil ha estado presente en la vida de ambos.La familia Tindall y su discreto vínculo con los WindsorLa muerte de Phil también afecta indirectamente a la Familia Real británica. Su hijo está casado desde 2011 con Zara, hija de la princesa Ana y nieta de Isabel II, una relación que convirtió a los Tindall en parte del círculo más cercano de los Windsor.Mike y Zara siempre han mantenido una posición particular dentro de la familia real. Aunque participan con frecuencia en acontecimientos oficiales y mantienen una estrecha relación con los miembros de la Casa Windsor, su vida familiar se ha desarrollado generalmente lejos de los focos y sin asumir funciones institucionales.Ese vínculo, además, se ha construido con el paso de los años y lejos de los grandes titulares. La cercanía de Mike con la princesa Ana y con otros miembros de la familia real es especialmente visible en los encuentros familiares, donde el exjugador de rugby se ha ganado un lugar propio.Ahora, la familia Tindall afronta la pérdida de Phil después de años marcados por el párkinson. Un hombre que, mucho antes de convertirse en el padre de un campeón del mundo y en suegro de una nieta de Isabel II, ya había dejado su propia huella en el rugby inglés y que terminó convirtiéndose también en una de las razones por las que su hijo decidió dedicar parte de su vida a combatir esta enfermedad.
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