George Russell tiene una oportunidad de oro este sábado —que no domingo, por obra y gracia del Día del Recuerdo en Azerbaiyán por los soldados caídos en la guerra de 2020— para darle un buen mordisco a la desventaja que tiene en el Mundial con su compañero Kimi Antonelli. El italiano se dio contra uno de los temibles y cercanos muros del circuito de Bakú y saldrá en una más que mejorable 16ª plaza . Aunque saldrá líder en cualquier caso del campeonato, no era el resultado que esperaba.La clasificación empezó con susto en forma de excursión de Lance Stroll por una de las escasas escapatorias de las calles de Bakú y muchas prisas en el resto. La presión ante una más que probable bandera roja hizo que los corredores salieran con el objetivo clave de marcar una vuelta suficientemente competitiva para garantizar el pase a la Q2.Y no fue bandera roja, pero a efectos prácticos sí fue el final para él: Antonelli no supo medir bien las distancias y dio contra un muro. El líder destacado del Mundial detrozó la suspensión delantera izquierda y se quedó sin poder salir para disputar la segunda tanda de la clasificación.El golpe, pese a que no fue violento, sí demostró que los circuitos urbanos no perdonan. Antonelli se irá de Azerbaiyán aún líder destacado, hagan lo que hagan sus rivales directos —principalmente Russell y también Lewis Hamilton o Charles Leclerc—, pero este contratiempo es todo un aviso de que aún no tiene nada ganado al 100%.Sin Antonelli en liza, Russell apretó los dientes y aprovechó una oportunidad que, quizá, no se le vuelve a presentar. El británico tenía tantas ganas de la pole que, como prueba, la ventaja con la que obtuvo el mejor crono del día: le metió más de ocho décimas a Charles Leclerc y a Oscar Piastri, que saldrán 2º y 3º respectivamente este sábado. Para Russell es una oportunidad, pero también un examen: no puede fallar si aún quiere mantener vivas sus escasas opciones para ser campeón del mundo.Carlos Sainz, a por los puntosLa segunda gran noticia de este viernes de clasificación tuvo acento español. Carlos Sainz demostró que en Williams han sabido implementar las novedades y que la dieta de adelgazamiento, pese a los malos augurios del jefe James Vowles, les han permitido dar un salto adelante. Hasta tal punto de que el madrileño no solo pasó a la Q2 con relativa solvencia, sino que también llegó a la Q3 por primera vez este año .Desde la novena posición de la parrilla, el objetivo para él será puntuar, visto lo visto, y quitarse el mal sabor de boca que le dejó lo sucedido en Madring entre él y Fernando Alonso .El asturiano lo tendrá muchísimo más difícil. Y no solo porque el Aston Martin AMR26 es absurdamente anticompetitivo , sino porque el coche verde es un perro flaco lleno de pulgas. La fuga de aceite que provocó su abrupto final de los libres del jueves obligaron a hacer trabajo extra a los mecánicos y, por si acaso, han cambiado el sistema de recuperación de enegía de su monoplaza.
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