El «veto por ser judía» a la escritora Ariana Harwicz ya ha tenido respuesta por parte de la Comunidad de Madrid. El consejero de Cultura, Mariano de Paco, habló este jueves con ella para «abrirle la puerta para que venga a Madrid cuando quiera»: «Estamos abiertos a cualquier actividad» en la región. Las autoras Cristina Rivera Garza, Marta Sanz, Lucrecia Martel, Rodrigo Sorogoyen, Alejandro Zambra, Camila Sosa, Paul B Preciado y más de 500 escritores, personalidades de la cultura y la sociedad civil han firmado un manifiesto en el que defienden la exclusión también de la autora Ariana Harwicz del festival Cultur Alh de Granada.«Reconocemos el valor de quienes, desde la comunidad universitaria, señalaron lo que consideran discursos negacionistas o justificatorios de la violencia contra el pueblo palestino y llevaron esa discusión hasta los espacios institucionales», añade el manifiesto al que ha tenido acceso Ep.La salida de Harwicz de la cita estuvo precedida por peticiones para reconsiderar su presencia debido a sus posiciones relacionadas con el rechazo al boicot cultural. La autora denunció públicamente su exclusión pocos días antes del inicio del encuentro y más de 350 personalidades vinculadas a la literatura, el arte, el pensamiento y la cultura se solidarizaron con ella. Entre ellos, la propia autora destacó a través de sus redes sociales que el novelista irlandés John Banville , Príncipe de Asturias y Premio Boorker, declinó participar en el festival tras la retirada de la intervención de la argentina.En lo referente a Madrid, De Paco ha manifestado que «la censura en el arte y en la creación son intolerables, de la misma manera que lo es la cancelación»: «No se puede eliminar a un artista de una programación simplemente por su lugar de origen y la Comunidad de Madrid siempre va a tener abiertas sus puertas a todas aquellas personas que en otros sitios se les hayan cerrado».Hilando con ese veto, el consejero ha arremetido contra la dirección del Círculo de Bellas Artes por expulsar a su principal patrocinador, Allianz, debido a sus lazos con el Gobierno de Israel. «Me parece una aberración lo que ha hecho con una compañía que lo patrocinaba, con lo complicado que es hacer que las empresas se interesen por la cultura», ha afirmado el consejero.Así, ha criticado que a muchos se les «llene la boca» con el mecenazgo pero «expulsen» a empresas, a la vez que cree que la decisión del Círculo de Bellas Artes ha sido «absolutamente desafortunada», en un acto «de censura y cancelación». «Sienta un procedente y está mandando un mensaje que es muy complicado y absolutamente reprobable», ha incidido. Ha enviado una carta de queja al Círculo, que no ha obtenido respuesta.
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