El mítico grupo Triana se despide hoy del último miembro de la banda que permanecía vivo, después de que se haya conocido la muerte de Eduardo Rodríguez Rodway en el hospital universitario de Puerto Real. El guitarrista sevillano, nacido en 1945 en la Puerta Carmona, fallece dejando atrás una de las trayectorias más singulares de la música española. Durante los años setenta formó junto a Jesús de la Rosa y Juan José Palacios «Tele» un grupo que convirtió el rock progresivo y las raíces andaluzas en un lenguaje propio y que acabaría marcando la historia del rock español.Rodríguez creció en una familia vinculada a las tradiciones sevillanas. Su padre era imaginero y su tío, el escultor e imaginero Antonio Illanes. Pero él encontró su camino en otro lugar. «A mí lo que me llamaba era la música», contaba en una entrevista. En 1963 comenzó a tocar rock and roll en Sevilla y las actuaciones en las bases militares de San Pablo y Rota le permitieron acceder a discos de psicodelia y rock anglosajón prácticamente imposibles de conseguir entonces en España.Con veinte años se marchó a París y, a su regreso, entró en Los Payos , con los que conoció el éxito de «María Isabel». Pero sería en Madrid donde su vida cambiaría para siempre. En 1973 apareció Jesús de la Rosa por su casa acompañado de Rafael Marinelli. Los dos conectaron inmediatamente y comenzaron a trabajar juntos. «Cuando empezamos a cantar y a tocar en mi casa, pensé: « Este no se me escapa »», recordaba. Después se incorporaría Tele para completar el trío.Triana encontró su identidad mezclando las influencias de The Doors, Pink Floyd o King Crimson con Camarón, Paco de Lucía o Bambino. Su primer álbum, El Patio , salió en 1975 y apenas vendió 19 copias inicialmente. El boca a boca terminó convirtiéndolo en un fenómeno que superaría el millón de ejemplares. Después llegarían Hijos del Agobio , Sombra y Luz y otros trabajos que consolidaron un sonido que Rodríguez reivindicaba como genuinamente andaluz.La historia de Triana quedó truncada en 1983 con la muerte de Jesús de la Rosa en un accidente de tráfico. Para Rodríguez no fue solamente el final de una banda, sino la pérdida de un amigo íntimo. «La muerte de Jesús fue un golpe durísimo para mí . Una pérdida irreparable», confesaba. Ambos habían acordado con Tele que si alguno de los tres moría, Triana terminaría con él.Después llegó una carrera en solitario y Velo de amor , un disco dedicado a Jesús. Pero Rodríguez acabó alejándose de los escenarios y encontró en Los Caños de Meca el refugio para una nueva vida. Allí, decía, había recuperado la paz, el contacto con la naturaleza y consigo mismo. «Venirme a Los Caños fue un acertado y necesario ejercicio de reflexión en mi vida», explicaba.Eduardo Rodríguez Rodway, en la playa de Los Caños F. R. MLa última batalla por el nombreEl Tribunal Supremo puso recientemente fin a la batalla judicial que Eduardo Rodríguez Rodway había emprendido casi una década atrás por el uso del nombre de Triana. El Alto Tribunal inadmitió sus argumentos y confirmó las resoluciones del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla y de la Audiencia Provincial, que concluyeron que el guitarrista no había acreditado derechos sobre la marca ni sobre las canciones del grupo, y le impusieron las costas del procedimiento.La marca Triana fue registrada por Juan José «Tele» Palacios, batería de la formación original, y tras su muerte en 2002 los derechos pasaron a su viuda, que autorizó al actual cantante, Juan Reina, a utilizarla. Los tribunales rechazaron también que Rodríguez pudiera arrogarse la representación del rock andaluz a través de la banda, al recordar la existencia de otras formaciones vinculadas al género, como Medina Azahara o Alameda.
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