Los albañiles tienen trucos para evitar que haya grietas o desperfectos en casa, y una mancha oscura, pintura levantada o polvo blanco junto al rodapié suele ser señal de que la humedad ha avanzado por la pared. ¿Sabrías que hacer para controlarlo antes de pintar?
Lo que más recomiendan los albañiles es el impermeabilizante en polvo, un producto que se mezcla con agua y se aplica directamente sobre el muro saneado.
El secreto está en que no sólo cubre la mancha, sino que crea una capa protectora capaz de frenar el paso de la humedad, reducir el salitre y dejar una superficie apta para recibir pintura cuando haya secado. Además, la reparación puede hacerse sin desmontar media habitación.
Lo primero que debes hacer si crees que tienes humedades, según los albañiles
Ten en cuenta que el impermeabilizante puede reparar el acabado, pero no sustituye el arreglo de una tubería rota, una filtración del tejado o una fuga procedente de otra vivienda.
Por eso, el primer paso en el que insisten los albañiles es localizar la causa. Cuando la pared sigue recibiendo agua continuamente, cualquier revestimiento tendrá dificultades para aguantar.
También conviene distinguir la condensación de otras humedades, porque si las manchas aparecen alrededor de ventanas, esquinas frías o habitaciones poco ventiladas, puede ser necesario mejorar la ventilación.
En cambio, una marca que crece desde el suelo puede estar relacionada con humedad por capilaridad, mientras que un cerco localizado suele apuntar a una filtración.
Sólo cuando hayas resuelto el origen merece la pena ponerse a trabajar sobre las paredes. No tiene ningún sentido arreglar una parte de la casa por fuera, y que a los días el problema aparezca de nuevo.
Así preparan los mejores albañiles las paredes para combatir la humedad
La característica común que tienen los buenos albañiles es que buscan el mejor acabado de la manera más eficiente. En este caso, lo normal es utilizar una espátula flexible para retirar la pintura abombada, el yeso deteriorado y cualquier material que se desprenda con facilidad.
El raspado no debe terminar hasta dar con una base firme: en las zonas más castigadas puede ser necesario llegar prácticamente al ladrillo o al bloque.
Después se elimina el polvo con un cepillo de cerdas duras o de alambre, procurando no dañar las partes que todavía estén sanas. La superficie no debe estar chorreando ni cubierta de residuos.
En cuanto a la mezcla hay que prepararla en un recipiente limpio, añadiendo agua poco a poco al impermeabilizante en polvo. Hay que remover hasta obtener una pasta homogénea, manejable y sin grumos.
Cómo aplicar las capas de impermeabilizante en las paredes de casa
La primera capa puede extenderse con brocha o rodillo, cubriendo tanto la mancha como unos centímetros alrededor. Limitarse al borde visible es arriesgado, ya que la humedad puede haber avanzado por el interior sin dejar todavía una señal en la pintura.
Cuando esa mano esté seca se aplica una segunda capa uniforme; normalmente dejando un margen de entre cuatro y seis horas.
No obstante, este tiempo dependerá de la temperatura, la ventilación y la humedad ambiental pueden alargar el proceso. En paredes especialmente castigadas puede ser necesaria una tercera aplicación. El acabado no debe pintarse hasta que se encuentre completamente seco
Powered by WPeMatico