Brad Pitt ha puesto fin a su estancia en Madrid junto a Inés de Ramón a bordo de un avión privado de aspecto discreto, pero con unas prestaciones propias de algunos de los jets más versátiles del mercado. Se trata de un Pilatus PC-24, un avión bimotor de fabricación suiza que, en este caso, corresponde a la aeronave con matrícula alemana D-COIN, operada por la compañía de vuelos chárter Platoon Aviation.
La identificación del aparato coincide con los registros aeronáuticos consultados, que señalan el D-COIN como un Pilatus PC-24 fabricado en 2024, con ocho plazas. La compañía alemana incorporó este avión a su flota en 2024 y lo utiliza dentro de su red de vuelos chárter por Europa.
El viaje llega después de la visita de Brad Pitt e Inés de Ramón a Madrid. La pareja fue fotografiada saliendo del Hotel Ritz y, posteriormente, acudió a un bautizo celebrado en la iglesia de Santa Bárbara.

Un jet privado de ocho plazas y casi 4.000 kilómetros de autonomía
El Pilatus PC-24 pertenece a la categoría de los llamados super light jets. Es un avión pensado para combinar la comodidad de un jet ejecutivo con una capacidad de operación especialmente flexible. El modelo puede alcanzar una velocidad máxima de crucero de 440 nudos, unos 815 km/h, y puede volar hasta 45.000 pies de altitud.
La versión actual del PC-24 tiene una autonomía máxima de 2.000 millas náuticas, unos 3.704 kilómetros, con seis pasajeros, según las especificaciones oficiales de Pilatus. En configuración de ferry, es decir, con una carga más limitada, la autonomía publicada llega a 2.123 millas náuticas, unos 3.931 kilómetros.
El D-COIN está configurado para ocho pasajeros y cuenta con una cabina de unos siete metros de largo, 1,70 metros de ancho y 1,54 metros de alto. Su bodega permite transportar hasta ocho piezas de equipaje en la configuración anunciada para este avión.

¿Cuánto cuesta un avión como el de Brad Pitt?
No es un avión barato, aunque se encuentra lejos del precio de los grandes jets intercontinentales utilizados habitualmente por las grandes fortunas. Las estimaciones actuales sitúan el precio de un Pilatus PC-24 nuevo en torno a los 10,7 millones de euros, dependiendo de la configuración y el equipamiento.
Para quien no quiera comprarlo, existe la posibilidad de contratarlo como jet chárter. Las tarifas varían considerablemente en función de la ruta, la disponibilidad del avión, los vuelos de posicionamiento y otros gastos. Las referencias del mercado sitúan el alquiler de un PC-24 aproximadamente entre 3.000 y 9.000 euros por hora, aunque las compañías de vuelos privados advierten de que el precio final se calcula para cada operación concreta.
¿Puede cruzar el Atlántico?
Aquí hay un matiz importante. El Pilatus PC-24 no es un jet transatlántico convencional. Su autonomía máxima publicada ronda los 3.700 kilómetros con seis pasajeros, por lo que no puede realizar, por ejemplo, un Madrid-Nueva York sin escalas, una distancia que supera ampliamente sus prestaciones.
Para un vuelo intercontinental, por tanto, sería necesario planificar una ruta con uno o varios puntos de repostaje. Es una diferencia importante respecto a los grandes Gulfstream, Bombardier Global o Dassault Falcon, concebidos específicamente para recorrer distancias intercontinentales sin escalas.
El PC-24 tiene precisamente una de sus grandes ventajas en la flexibilidad. Es suficientemente rápido y cómodo para desplazamientos privados entre ciudades europeas, pero también puede utilizar aeropuertos secundarios y pistas relativamente cortas. En el caso del D-COIN, sus registros de vuelo muestran una intensa actividad por Europa, con trayectos entre ciudades como Londres, Milán, Ginebra, Roma, Ibiza, Lisboa, Barcelona o Gran Canaria.
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