Los letrados del Congreso, en un informe de veinticuatro páginas al que ha tenido acceso ABC, dejan clara una cosa: la diputada del PP Ana Vázquez introdujo un arma en el hemiciclo y, por tanto, incumplió de manera flagrante el Reglamento de la Cámara Baja al portar un bote de gas pimienta en la sesión de control de la semana pasada. En el escrito, remitido este lunes a los miembros de la Mesa, los servicios jurídicos no se posicionan sobre si este órgano debe plantear o no una sanción a la parlamentaria, pero sí reconocen su competencia para hacerlo.El miércoles, en la sesión de control al Gobierno, la diputada Vázquez preguntaba al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cuando exhibió un espray de gas pimienta para denunciar el miedo de los niños y las mujeres ceutíes desde la invasión migratoria de finales de julio. Minutos después, cuando ya había terminado la cuestión de otro parlamentario, la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, llamó al orden a la popular por llevar «un arma» en el hemiciclo, algo expresamente prohibido en el artículo 101 del Reglamento de la Cámara Baja.Armengol fundamentaba su reprimenda en el artículo 5.i del Reglamento de Armas, que recoge como tales los aerosoles de defensa personal. En los primeros instantes, en una jornada marcada por la confusión, el PP alegaba que en ese mismo apartado se establece que están permitidos para la compraventa los homologados por el Ministerio de Sanidad, lo que, en ningún caso, hace que pierdan la consideración de arma. Es decir, la diputada incumplió el artículo 101 de la normativa interna del Congreso, lo que la enfrenta incluso a una posible suspensión temporal.En su informe, los letrados remarcan que nunca se ha aplicado este artículo desde que el Reglamento se promulgó en 1982 y apelan a la «proporcionalidad». Eso sí, dejan la pelota en manos de la Mesa, con mayoría de PSOE y Sumar, que deberá decidir este martes —se reúne a las nueve y media de la mañana— si abre un procedimiento de sanción contra la diputada del PP y eleva una propuesta al Pleno. En este último órgano, en el caso de que la Mesa abra expediente a Vázquez, sus señorías decidirían en una votación secreta si cabe o no castigar a la parlamentaria.Los servicios jurídicos del Congreso hacen una relación pormenorizada de los hechos, desde que la diputada mostró el espray hasta que su vaciado obligó a desalojar dependencias y atender a personas que se encontraban en las inmediaciones, y acompañan tanto un mapa de las zonas afectadas como una nota informativa de la actividad de Recursos Humanos y de la Policía Nacional el 23 de septiembre. En total hubo una veintena de afectados, con una trabajadora de baja sin poder hablar toda la semana, tres denuncias en la comisaría de la Cámara Baja y una reclamación de 800,33 euros de la empresa contratista del comedor por el género que se contaminó con el tóxico.Claves del informe Es un arma «El Reglamento de Armas no define los ‘sprays’ o espráis dentro de las categorías incluidas en su artículo 2 y 3, pero prohíbe en su condición de armas «cualesquiera otros instrumentos especialmente peligrosos para la integridad física de las personas». Y, sobre todo, regula estos instrumentos en su artículo 5, estableciendo las condiciones en las que está permitida su publicidad, compraventa, tenencia y uso. Al encontrarse dentro del ámbito de aplicación de esta disposición, de nuevo debemos concluir que se trata de ‘armas’». Cabe la suspensión «El artículo 101 establece el cauce para poder acordar la suspensión temporal en la condición de diputado o diputada como consecuencia de diversas conductas, entre las que el subapartado 2º incluye la de portar armas dentro del recinto parlamentario. El procedimiento requiere, en este supuesto, que la Mesa de la cámara formule una propuesta de suspensión que deberá ser sometida a la consideración y decisión del Pleno en sesión secreta, tras un debate en el que solo los portavoces de cada grupo parlamentario podrán intervenir».Según la versión del PP, Vázquez —que había dicho que el bote estaba vacío— entregó el espray a un trabajador del partido para que lo limpiase. Este, tras hacerlo en uno de los baños del Congreso y secarlo, supuestamente lo accionó accidentalmente expulsando el poco contenido, según los conservadores, que quedaba en el recipiente. Como informó ABC , tanto en el grupo parlamentario como en la dirección de la formación hubo malestar con su compañera porque había asegurado que el aerosol no contenía nada y porque su actuación desvió la atención de la crisis de Ceuta y los casos de corrupción alrededor del Gobierno.La semana pasada, fuentes cercanas a la Mesa hablaban de una «probable» sanción, que comprende desde un mero apercibimiento hasta la suspensión temporal. Esto último implicaría no solo que dejase de percibir su sueldo, sino que no pudiese votar, lo que, en un contexto de debilidad parlamentaria del Ejecutivo, podría beneficiarlo. No obstante, las fuentes consultadas por ABC garantizan que en ese caso, la suspensión se ejecutaría en jornadas sin votaciones para evitar que el castigo afecte a las mayorías parlamentarias.
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