China avanza en la investigación de aviones supersónicos de pasajeros con el TMS-10, un demostrador de diseño propio con el que prevé intentar su primer vuelo supersónico antes de finales de este año, según informó la televisión estatal CCTV. El Laboratorio Tianmushan, que lo desarrolla, aseguró a Global Times que el aparato está en fase de montaje final e integración de sistemas. Antes ha superado las pruebas aerodinámicas en túnel de viento, el diseño de las leyes de control de vuelo y la fabricación del fuselaje.
La principal promesa que acompaña al proyecto es el ahorro de tiempo. Según CCTV, un futuro avión basado en esta tecnología podría cubrir el trayecto entre Pekín y Shanghái, de más de 1.000 kilómetros, en unos 30 minutos, frente a las dos horas que se tarda hoy en un vuelo comercial.
Un laboratorio vinculado a la Universidad de Beihang
Tianmushan es un centro de investigación con sede en la provincia de Zhejiang, creado con el apoyo de la Universidad de Beihang, una de las principales instituciones aeronáuticas del país. Según el laboratorio, ya ha completado el diseño general de un avión ejecutivo supersónico de 10 a 15 plazas, pensado para viajes de negocios y turismo de alto nivel.
Su configuración aerodinámica está optimizada para dos regímenes: crucero supersónico a Mach 2 y crucero subsónico a Mach 0,95. Entre sus objetivos de diseño figuran la baja resistencia al aire y la reducción del estampido sónico, el estruendo que se produce cuando un objeto supera la velocidad del sonido y que es uno de los grandes obstáculos para los vuelos supersónicos sobre zonas pobladas.
Tres superficies para suavizar el estampido
El demostrador tiene una configuración de tres superficies, con un pequeño alerón delantero, llamado canard, y una cola en forma de T. Según Tianmushan, este diseño impide que las ondas de choque que se forman en el morro y en las alas se fusionen en una más potente, mientras que la parte trasera ayuda a redistribuirlas y debilitarlas.
De una maqueta a escala al vuelo supersónico
El primer paso fue una maqueta a escala 1:18, que hizo su primer vuelo a baja velocidad el 30 de junio de 2025 en el aeropuerto de Dingzhou, en la provincia de Hebei. En aquella prueba, el modelo se mantuvo por debajo de Mach 0,2, y los técnicos comprobaron el despegue, el aterrizaje, la estabilidad y el control.
El próximo ensayo será mucho más exigente. El equipo intentará que el demostrador supere la barrera del sonido y medirá el estampido que genere. También evaluará la configuración aerodinámica, el sistema de control de vuelo y la integración entre la aerodinámica y la propulsión.
Lejos todavía del servicio comercial
El TMS-10 sigue en fase de investigación y validación tecnológica. Antes de plantear un servicio comercial, necesitará más ensayos, el desarrollo de su sistema de propulsión y pruebas con aparatos de mayor tamaño.
China no es el único país que investiga en este campo. La NASA desarrolla su propio avión supersónico silencioso, el X-59, que ya ha superado la barrera del sonido a Mach 1,4 durante sus pruebas de vuelo.
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