Aunque el calendario marque que ya estamos en otoño, el aire acondicionado del coche todavía es muy necesario ya que en buena parte de España siguen quedando horas en las que dejar el vehículo aparcado al sol significa encontrárselo bastante caliente al regresar. De ahí que sigan saliendo trucos relacionados con la climatización y, entre ellos, hay uno especialmente sencillo que consiste en enganchar una pinza de madera en una de las rejillas.
No hace falta desmontar nada ni tocar el sistema de aire acondicionado. En realidad, la pinza tampoco sirve para que el coche se enfríe antes. El truco consiste en poner unas gotas de una esencia sobre la madera y aprovechar el aire que sale por la rejilla para repartir el olor. Es, básicamente, una manera casera de tener un pequeño ambientador en el coche.
Poner una pinza de madera en la rejilla del aire acondicionado del coche
La elección de una pinza de madera tiene una explicación bastante sencilla. Este material absorbe pequeñas cantidades de líquido, así que puede retener durante un tiempo la fragancia que se haya puesto sobre él. Para probarlo, primero hay que coger una pinza limpia y añadir unas gotas de la esencia elegida. No hace falta empaparla. Después se engancha en una de las rejillas, igual que se haría con muchos de los ambientadores que se venden específicamente para el coche.
El efecto empieza a notarse cuando se pone en marcha la ventilación. El aire pasa junto a la madera y el olor se va extendiendo por el habitáculo. Dependiendo de la fragancia escogida será más o menos intenso y durará más o menos tiempo. Y cuando deje de oler, se puede sacar la pinza y volver a poner unas gotas. Incluso es posible cambiar de fragancia, aunque en ese caso puede resultar más práctico utilizar otra pinza para no terminar mezclando varios olores en la misma madera.
No hace que el aire acondicionado enfríe más
Aquí hay que hacer una distinción importante. La presencia de la pinza en la rejilla no tiene ningún efecto sobre la potencia del aire acondicionado. Tampoco consigue que el compresor trabaje mejor ni reduce los grados que marca el termómetro dentro del coche. Lo que cambia es el olor. Después de varias horas cerrado, especialmente durante los días de calor, el interior de un vehículo puede acumular aromas poco agradables. Al encender la ventilación con la pinza colocada, la fragancia se reparte y el ambiente puede resultar más agradable.
Algunos olores, como los cítricos, se relacionan además con una sensación de frescor. Eso puede hacer que el interior resulte más agradable al conductor y los pasajeros, pero no significa que el sistema esté produciendo aire a una temperatura inferior. Si el climatizador no enfría bien, tarda demasiado en hacerlo o ha perdido claramente rendimiento, este truco no servirá para corregir la avería.
Cómo poner la pinza sin manchar el coche
Uno de los errores que se pueden cometer es echar demasiado producto pensando que así el olor durará más. La pinza debe absorber las gotas, no quedar empapada. Si el líquido termina escurriendo puede caer sobre el salpicadero o entrar en contacto con otras piezas. Antes de colocarla es mejor esperar unos instantes para comprobar que no gotea. Después debe quedar bien enganchada, pero sin impedir que las lamas de la rejilla puedan moverse ni tapar buena parte de la salida de aire.
También hay que elegir bien dónde se coloca. No debería quedar suelta ni en un punto desde el que pueda caer mientras el coche está circulando. Y si la fragancia utilizada resulta demasiado intensa, especialmente en un espacio tan pequeño, basta con retirar la pinza. No todas las personas toleran de la misma manera los perfumes fuertes. Por eso es preferible empezar con muy poca cantidad y añadir alguna gota más únicamente si hace falta.
Lo que sí ayuda a enfriar antes el interior
Para conseguir que el coche pierda el calor acumulado existen métodos bastante más efectivos. Si ha estado aparcado al sol, abrir durante unos minutos puertas o ventanillas permite expulsar parte del aire caliente antes de encender el climatizador. El estado del filtro del habitáculo también importa. Con el paso del tiempo acumula polvo y suciedad y puede llegar a reducir el caudal de aire que entra en el interior. Además, un filtro en mal estado puede estar detrás de algunos olores que aparecen precisamente al poner en marcha la ventilación.
Una vez que el habitáculo empieza a alcanzar una temperatura agradable, utilizar correctamente la función de recirculación evita introducir continuamente aire caliente del exterior. El sistema vuelve a trabajar sobre el aire que ya está dentro y que previamente ha comenzado a enfriarse. Y si el problema es un olor persistente que aparece cada vez que se enciende el aire acondicionado, cubrirlo con perfume tampoco debería ser la solución definitiva sino que puede ser necesario revisar el filtro o comprobar el estado del sistema de climatización.
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