La investigación de la Policía Foral de Navarra y la Guardia Civil respecto a la agresión a un grupo de militares que seguían la final del Mundial de fútbol en Berriozar (Navarra) apunta que el ataque fue «ejecutado por un entramando perfectamente organizado que realizó un señalamiento previo de las víctimas». Una «célula de vigilancia» fue la encargada de fotografiar a los miembros del Ejército de Tierra que presenciaban en un bar de esta localidad el partido de España contra Argentina, «marcándoles» para que después acudiera al lugar una «fuerza de choque». Según las fuentes consultadas, aunque la agresión se produjo en medio de una campaña del nacionalismo vasco contra la Selección y un clima de aumento de la violencia contra los seguidores del equipo dirigido por Luis de la Fuente, los hechos en cuestión no habrían sido ordenados por una organización concreta. Sí hay proetarras entre los detenidos. Fue el martes de la semana pasada cuando la Policía Foral y la Guardia Civil explotaron la ‘Operación Tibu’, bajo mandato del Juzgado de Instrucción nº2 de Pamplona, deteniendo a ocho personas (tres de ellas menores de edad) como presuntos autores de una agresión grupal por «motivos de discriminación ideológica» . Hoy, la delegación del Gobierno de Navarra ha hecho pública una nota en la que explica que la investigación se inició poco después de suceder los hechos, el 19 de julio de 2026. Ese día a las 22.20, mientras España disputaba la final del Mundial, un grupo de 19 individuos encapuchados y armados con barras metálicas y otros objetos «extensibles» irrumpió en la terraza de un bar de Berriozar agrediendo «de forma coordinada» a diez personas que presenciaban sentados el partido. Resultaban ser militares del Regimiento América 66 del Ejército de Tierra, con base en el Acuartelamiento de Aizoain , un concejo navarro que se encuentra a apenas 3 kilómetros de distancia de Berriozar. De acuerdo con la delegación de Gobierno de Navarra, cuatro de las víctimas portaban camisetas de la Selección Española de fútbol y sobre la mesa donde se sentaban estaba extendida una bandera de España. La investigación señala que el ‘modus operandi’ de la agresión consistió en una «combinación de roles», de forma que una «célula de vigilancia» detectó al grupo de militares que veía el partido. Los «ojeadores» realizaron una fotografía (en una instantánea difundida por la redes sociales se puede ver como uno de los militares portaba una camiseta de Nucleo Nacional) que se difundió a través de canales de mensajería para «marcar» su ubicación exacta. Esto funcionó para «catalizar» la agresión ejecutada posteriormente. Fue un segundo grupo, «nucleo de ejecución o fuerza de choque» según los investigadores, el que se desplazó desde distintas localidades para materializar el ataque. Además de las detenciones, se han practicado cinco registros en domicilios de Pamplona, Berriozar y Ansoáin donde los agentes han incautado indumentaria utilizada en el asalto, dispositivos digitales y documentación de naturaleza antifascista y antiespañolista. Según ha podido saber ABC, se trata de numerosa cartelería y propaganda de ETA . En esta segunda fase han participado efectivos del Grupo Rural de Seguridad (GRS) y de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Guardia Civil y las divisiones de Intervención y Seguridad Ciudadana de la Policía Foral. Las pesquisas previas habían sido llevadas a cabo por los servicios de Información de ambos cuerpos policiales. Tras su detención y puesta a disposición judicial, la magistrada titular de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia nº2 de Pamplona decretó la libertad condicional de los cinco detenidos mayores de edad. Sobre ellos se decretaron medidas cautelares tales como la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de las víctimas, la prohibición de acudir o permanencer en Berriozar, la retirada del pasaporte y la prohibición de abandonar España y la obligación de comparecer quincenalmente en sede judicial. Los menores detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Menores. Conviene recordar que la agresión se produjo en un clima de aumento de la violencia contra seguidores de la Selección Española en el País Vasco y Navarra, con plataformas como ‘Zazpi Baiez’ promoviendo un boicot contra el equipo campeón de Luis de la Fuente y sus aficionados.Este grupúsculo, cuyas movilizaciones durante el Mundial coincidieron con miembros del PNV y EH BIldu, sí integra individuos que forman parte de otros grupos de corte nacionalista radical como Jardun, donde militan «nostálgicos de ETA». El mismo día que la agresión a los militares en Berriozar, una manifestaciópn convocada por ‘Zazpi Baiez’ terminó a la caza de seguidores de la Selección Española en el centro de Bilbao ante la impasividad de la Ertzaintza. En el caso de Berriozar, las fuentes consultadas no descartan la militancia de los agresores en alguno de los grupos anteriormente mencionados. Sin embargo, este periódico no puede confirmar su participación o que la acción estuviera ordenada por estos.
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