Enrique VIII tuvo seis mujeres y a cada una le reservó un final distinto: a Catalina de Aragón le anuló el matrimonio; a Ana Bolena le cortó la cabeza; Jane Seymour murió después de darle el hijo que tanto quería; Ana de Cléveris consiguió que anularan su matrimonio y, contra todo pronóstico, salió bastante bien parada; Catalina Howard acabó también decapitada y Catalina Parr fue la única que consiguió algo tan revolucionario como sobrevivir al rey. Seis mujeres, seis finales y un mismo problema: durante siglos, la historia las ha contado como las esposas de Enrique VIII, antes que como las mujeres que fueron. Hasta que Toby Marlow y Lucy Moss decidieron cambiar el relato y convertirlas en las protagonistas de ‘Six’, un musical que hoy se representa en teatros de todo el mundo pero que, curiosamente, nació lejos de cualquier gran escenario: como una idea bastante tonta entre dos estudiantes universitarios. Ahora podemos disfrutarlo en el Teatro Gran Vía de Madrid . En 2016, Toby Marlow estaba en su último año en Cambridge y buscaba un musical original que llevar al Fringe de Edimburgo con la sociedad de teatro musical de la universidad. Quería pop, muchos buenos papeles para mujeres y personas no binarias y, sobre todo, una idea lo bastante reconocible como para llamar la atención entre los miles de espectáculos del festival. La encontró, casi por accidente, en una clase de poesía: mientras hablaban de William Blake, Marlow empezó a garabatear una idea en sus apuntes: ‘Las esposas de Enrique VIII, como una girl band… ¡Necesito a Lucy!’. Lucy era Lucy Moss, su amiga y compañera de Cambridge, con quien ya llevaba tiempo hablando de crear un musical en el que las mujeres tuvieran los papeles más jugosos . Lo que empezó como una ocurrencia universitaria, seis reinas Tudor convertidas en un grupo de pop, acabaría siendo ‘Six’. «Tampoco éramos grandes aficionados a la historia solo queríamos contar la historia de estas mujeres recuperando su poder, reformulando el relato y cuestionando quién cuenta sus historias y por qué se las ha visto de determinadas maneras», contaba Lucy Moss a ABC. Marlow y Moss empezaron a construir ‘Six’ casi como un experimento: investigaron las vidas de las seis reinas, buscaron referencias en el pop contemporáneo y decidieron que no querían hacer el típico musical histórico, sino un concierto en el que ellas mismas tomaran el micrófono para contar su versión. Escribieron buena parte del espectáculo en apenas diez jornadas no consecutivas y lo llevaron al Fringe de Edimburgo sin demasiadas pretensiones: querían, básicamente, que fuera gente a verlo y que sus amigos no actuaran ante una sala vacía. Entonces ocurrió lo inesperado: aquella pequeña producción universitaria empezó a vender todas las entradas. Y lo que había nacido como un juego entre dos estudiantes comenzó a crecer hasta convertirse en el fenómeno internacional que es hoy. «En aquel momento ya nos sorprendía que la gente viniera a verlo en aquel festival de teatro alternativo. Estábamos como: ‘Dios mío, solo esperamos de verdad que venga gente a verlo y que nuestros amigos no estén actuando para una sala vacía, en esta sala de conferencias que habían convertido en un teatro provisional’», añadía Marlow.Toby Marlow y Lucy Moss, creadores de ‘Six, el musical’«Divorciada», «decapitada», «enterrada»; «divorciada», «decapitada», «salvada». Así, con una rima tan pegadiza como macabra, arranca ‘Six’: seis reinas que salen a escena dispuestas a resolver una cuestión de máxima importancia histórica, quién tuvo peor suerte con Enrique VIII y, sobre todo, a demostrar que la suya fue la historia más terrible de las seis. Son arrolladoras, intensas y competitivas hasta el extremo: cada una llega con su tragedia bajo el brazo y argumentos de sobra para reclamar el primer puesto en el campeonato del sufrimiento . El problema es que, cuanto más intentan decidir quién sufrió más, más evidente resulta que aquella guerra es bastante absurda. «Una parte fundamental del espectáculo, del mensaje feminista que está en su núcleo, es ser críticas con la manera tan patriarcal en la que la historia recuerda a las mujeres. Es algo que nos importa profundamente, esa es la raíz de todo. Pero lo que queríamos hacer después era un espectáculo divertido, absurdo, un poco camp y que nunca se tomara demasiado en serio, aunque el mensaje que lo impulsaba fuera muy serio para nosotras. Nos gusta utilizar el humor como una manera de llegar a la gente, de conectar con el público y de transmitir lo que queremos decir a través de los chistes», reconocía Marlow.’Six’ es el arte de coger la Historia, quitarle el polvo y descubrir que con el pop puede ser bastante más divertida de lo que parece en los libros de texto. Hablan de violencia y religión. Enrique VIII quería divorciarse de Catalina de Aragón para casarse con Ana Bolena, pero el papa no le daba permiso. ¿Solución? Romper con Roma y crear su propia Iglesia. El musical recoge todo ese contexto histórico, las guerras de poder, la religión, los matrimonios y las tragedias, sin necesidad de cambiar de escenario porque las seis mujeres permanecen durante toda la función frente al público, con un concierto de pop como único marco. «Era realmente difícil decidir qué incluir y qué dejar fuera, y decidir en qué partes de sus distintas vidas centrarnos para dar una visión que pareciera completa», indicaba Lucy Moss. Humor para hablar de cosas seriasLo más fácil (y lo más obvio) habría sido hacer de todo esto un drama. Porque material, desde luego, no les faltaba: violencia, matrimonios rotos, decapitaciones… Pero Toby Marlow y Lucy Moss decidieron jugar otra gran baza, el humor, puede que porque cuando empezaron a escribirlo, nadie podía imaginar que aquella ocurrencia acabaría siendo uno de los grandes musicales del momento. «El humor es muy importante para conseguir que la gente se acerque a una idea, en lugar de alejarla o hacer que quiera mirar hacia otro lado. Por supuesto, hay un lugar para cosas mucho más serias. Y creo que este espectáculo no pretende abarcarlo todo. La gente dice que es muy feminista. Y yo pienso: bueno, es bastante moderado. No hay nada especialmente radical en lo que hace. El humor forma una parte fundamental de la humanidad. Quiero decir, no sé, cuando ocurre algo realmente trágico, normalmente es cuando estoy más graciosa. Pero es una cuestión de ser capaces de sostener las dos cosas al mismo tiempo para que sea una historia verdaderamente humana», añadía Moss.La fiesta de ‘Six’ es para todos: para los que saben quién fue Catalina de Aragón y para los que acaban de enterarse; para los que recuerdan la Reforma inglesa y para los que bastante tienen con recordar cuántas esposas tuvo Enrique VIII. Para los que vienen por la Historia y para los que vienen por el pop. Para todos, vaya. Bueno, para casi todos: Enrique VIII puede ir olvidándose de la invitación. ¿Qué pensaría al ver el musical? “Lo siento mucho, pero él no estaría invitado. Mató a varias de sus esposas. No, él no viene. De hecho va camino del tribunal para ser juzgado por varios cargos de asesinato”.
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