Fue menos de un minuto lo que el avión tardó en descender casi 5.000 metros. Instantes de pánico solucionados por la intervención de cuatro pasajeros cuya figura ya ha sido elevada a la de héroes nacionales por haber evitado lo que podría haber acabado en catástrofe. Este calvario sucedía el miércoles, pero todo acontecimiento tiene sus precedentes. El primero, que un copiloto con aspiraciones presuntamente terroristas fuera parte de la tripulación de un vuelo a Tel Aviv . El segundo, que pudiera introducir en el avión un arma blanca. Qué falló es la gran incógnita, investigada ya en Emiratos Árabes Unidos. La tarde de este jueves, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha señalado que el agresor recibió un «adoctrinamiento islamista radical».Lo ha hecho en una entrevista en la cadena estadounidense Fox News, donde también ha anunciado que desde Israel «seguirán y posiblemente también participarán en esta investigación». Su comienzo lo anunciaba este jueves el fiscal general de Emiratos, Hamad Said, apoyado en su potestad de ejercer jurisdicción debido a que la aerolínea del vuelo, Flydubai, está registrada en su país. Según un comunicado recogido por medios emiratíes, su legislación se aplica también a los delitos cometidos a bordo, «incluso si ocurren fuera del territorio nacional».Fuera de la investigación, la identidad del copiloto continúa siendo un misterio. Daba pistas sobre su persona un funcionario israelí que lo identificó como omaní, una información que replicaba después Netanyahu en ‘Fox & Friends’. A tenor de lo recopilado «de su información personal», el primer ministro hebreo aseguró que se había radicalizado. Aunque Omán reconoció a Israel como Estado en 2018, sus relaciones distan mucho de ser ideales. Además, las restricciones israelíes no permiten que vuelen a su territorio pilotos de países con los que no tiene relaciones diplomáticas . «Ha sido capaz de pasar por ello, por lo que hay un vacío: cómo asegurarse de que hayamos cribado a los pilotos con antelación», continuaba en la que ha sido su segunda entrevista en la Fox en el mismo día.«Mátenme, mátenme», dice Netanyahu que la tripulación escuchó decir al copiloto. Y esto prueba, según él, sus intenciones «suicidas», de lo que se deduce su misión de convertirse en un mártir de la yihad. Su discurso ha cambiado, de la primera a la segunda entrevista en la cadena amiga de Donald Trump, presidente estadounidense y uno de sus principales aliados. Pedía en la primera cierta prudencia, pues consideraba que era «demasiado pronto» para decir quién se encontraba detrás del atentado frustrado y, sobre todo, qué motivaciones aguardaban tras él. Se pronunciaba después con más fuerza sobre lo ocurrido. Que «no hay conclusiones finales» es lo que ha querido dejar claro Netanyahu. Todavía sin pruebas, algunas miradas recaen sobre Irán, aunque no ha habido declaraciones ni comunicaciones oficiales que lo mencionen. La sospecha se fundamenta en los ataques que Estados Unidos e Israel lanzaron en febrero de este año sobre este país, que propiciaron la extensión del conflicto por el Golfo y el Líbano.«Aquí experimentará de primera mano mi política penitenciaria: ¡le espera un infierno en vida!» Itamar Ben-Gvir Ministro de Seguridad Nacional de IsraelSu postura era más comedida que la mostrada, poco después del incidente, por el ministro de Defensa, Israel Katz, quien lo describía ya el miércoles como «un intento de atentado terrorista yihadista». Entre quienes han endurecido sus palabras al atacante también se encuentra Itamar Ben-Gvir, el ministro de Seguridad Nacional, quien, a través de sus redes sociales, manifestaba que pedirá en el Gabinete que el piloto sea extraditado a Israel. «Aquí experimentará de primera mano mi política penitenciaria: ¡le espera un infierno en vida!», ha sido su amenaza. Una investigación en marchaLos interrogatorios, reunir pesquisas y la puesta en marcha de la investigación la anunciaba este jueves el fiscal general de Emiratos Árabes Unidos. Sobre la mesa, la posibilidad de que lo sucedido «esté vinculado a una actividad o tentativa terrorista». Esta es una de las principales hipótesis, lanzada en primer lugar por los propios pasajeros durante el vuelo. «Acabamos de neutralizar a un terrorista», decían en vídeos que grabaron durante esos momentos de pánico. Que el copiloto está siendo ahora investigado en Arabia Saudí lo confirmaba Netanyahu. «Creo que será llevado a Emiratos, de donde venía, o al menos desde donde voló, y seguiremos y posiblemente participemos en esta investigación », proseguía el mandatario. Mientras continúa el baile de investigaciones y declaraciones en un suceso que ha conmocionado al mundo, la compañía Flydubai, propiedad del Gobierno de Dubái, ha suspendido su servicio con Israel, al menos mientras se analiza lo ocurrido. La compañía ya mostró el miércoles su precaución frente a «especulaciones prematuras». Según ha informado ‘The Times of Israel’, la aerolínea juega un rol importante en la unión entre ambos países, que se extiende también a conectar a los israelíes con el resto del mundo. El copiloto es interrogado en Arabia Saudí, mientras Israel cree que participará en la investigaciónAhora, las miradas se dirigen a Flydubai porque se tendrá que dilucidar qué falló en el protocolo de seguridad de esta compañía, que lleva operando desde 2009. No fue hasta once años más tarde cuando comenzó a realizar vuelos a Israel de forma regular a partir del año 2020, poco después de que Emiratos Árabes e Israel establecieran lazos diplomáticos tras unas relaciones convulsas, ya que numerosos países árabes no reconocen al Estado hebreo y están enemistados con él. Según el mismo periódico, la aerolínea opera decenas de vuelos cada semana entre Tel Aviv y Dubái. Uno de ellos, el FZ1073.Pasajeros israelíes de Flydubai procedentes de Arabia Saudí aterrizan en el aeropuerto de Ben-Gurion, en Israel. REUTERSLo ocurrido llega, además, a pocos días de que se cumplan tres años desde el 7 de octubre, fecha marcada en la historia por ser el día en el que el grupo terrorista Hamás perpetró un salvaje ataque contra Israel que dejó 1.200 muertos, 250 secuestrados y desató la guerra de Gaza. El suceso intensifica, por tanto, los temores de posibles fugas de seguridad justo antes de que Israel celebre elecciones el próximo día 27. Garantizarla ha sido, además, uno de los principales señuelos en la campaña electoral. Los 174 pasajeros, de mayoría israelí, y la tripulación aterrizaron de emergencia en el aeropuerto saudí de Tabuk. Lo hicieron gracias a cuatro pasajeros que serán homenajeados por el Gobierno israelí, pero también a la tripulación de reserva que intervino en el control del avión. Desde el aeropuerto se informó de que los dos pilotos fueron hospitalizados tras sufrir lesiones. Fue el término de lo que podía haber sido una tragedia que, gracias al arrojo de cuatro pasajeros, quedó en una pesadilla y un relato sobre héroes. Y en una brecha abierta por la que se esclarecerá, a través de la investigación, si el suceso es algo más que un hecho aislado.
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