Este verano, el mar Mediterráneo ha vivido uno de los estíos más calurosos y la temperatura de la superficie marina ha vuelto a alcanzar un récord histórico. El Mare Nostrum se está tropicalizando y una de las consecuencias es la formación de ciclones similares a los del Caribe. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha alertado este sábado de la llegada de un minihuracán y fuertes lluvias con intensidad torrencial que afectarán a todo el litoral y prelitoral catalán. «No es una broma», insistió Illa cuando pidió a la población que se tomara en serio las medidas de protección frente a una situación meteorológica que definió como «muy compleja».Lo peor, indican desde el servicio meteorológico catalán (Meteocat), se espera para esta madrugada del domingo. «El peligro es muy elevado, de 6 sobre 6», indican desde Meteocat que ha decretado la alerta máxima. Se espera que el huracán deje una acumulación de lluvia de más de 200 litros por metro cuadrado, además de fuertes vientos, tornados y mangas marinas. El episodio se prolongará hasta el mediodía de este domingo. La directora de Meteocat, Sara Sarroca, y el responsable de predicción de este servicio, Santi Segalà, han explicado que los modelos indican que la situación de lluvia que ya vive Cataluña «se puede complicar mucho» en las próximas horas, hasta alcanzar «un episodio excepcional».La Generalitat ha enviado a primera hora de la tarde un mensaje Es-alert anunciando restricciones en 20 comarcas, que estarán vigentes entre las 20.00 horas de este sábado y las 14.00 de mañana, domingo. Así, ha acordado restringir todos aquellos desplazamientos «que no sean imprescindibles», y suspender todas las actividades al aire libre, incluyendo deportivas y culturales; así como mercados y ferias.Cuando Illa alerta del riesgo de un ‘mini huracán’ se refiere al fenómeno conocido como medicán . El término es un acrónimo que resulta de la fusión de las palabras Mediterráneo y huracán. Los medicanes son ciclones que se desarrollan en el mar Mediterráneo y adquieren ciertas características tropicales, aunque con una menor intensidad y tamaño. Todavía no se comportan como auténticos huracanes. Las dos condiciones necesarias para que se formen son: la presencia de unas temperaturas elevadas del agua superficial del mar y el paso de una borrasca. Generalmente se desencadena cuando una depresión aislada se mueve sobre la región. La masa de aire fría, en combinación con el calor relativo del mar y su alta humedad relativa, proporcionan el escenario perfecto para la formación de los medicanes. Cada año, se suelen formar uno o dos en el Mediterráneo y, a diferencia, de lo que sucede con los huracanes tropicales suelen llegar en otoño e invierno. Sin huracanes en el AtlánticoEl fenómeno del ‘Superniño’ ha dejado este septiembre otra anomalía: por primera vez en 30 años no se ha registrado ningún huracán en el Atlántico. Sin embargo, aunque la situación ha estado tranquila en la costa americana, el Pacífico oriental ha registrado una gran actividad, con siete huracanes hasta la fecha. La energía aportada por un fuerte fenómeno de El Niño también podría dar lugar a tormentas tropicales más intensas más adelante.La ausencia de huracanes podría dar un respiro a algunos residentes costeros del Golfo y del este de Estados Unidos, pero también tiene un efecto pernicioso al agravar la sequía en todo el Caribe.Un Superniño sin precedentes en el Pacífico, al que algunos ya llamaban ‘El Niño Godzilla’ por su intensidad, está generando fuertes vientos que se extienden hasta el Atlántico, impidiendo que las tormentas cobren fuerza. El aire seco, que coincide con el polvo procedente del desierto del Sáhara africano, ha privado a las tormentas de la humedad que necesitan para ganar intensidad. Quizá sea solo una tregua y el pico de huracanes del Atlántico en Estados Unidos sólo se esté retrasando en una nueva normalidad.
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