Hoy en día todo el mundo tiene un móvil en el bolsillo con llamadas ilimitadas y datos móviles. Hay quien tiene incluso dos teléfonos. Una conexión total con el mundo que nos rodea, las 24 horas del día. Pero lo que mucha gente desconoce es que dentro de las líneas móviles hay un negocio soterrado que manejan las empresas de telecomunicaciones : conectar las máquinas entre sí y a internet .Se trata de las líneas asociadas a máquinas, que son aquellas que se usan para conectar máquinas a la red y entre ellas. Joaquín Guerrero, director en la consultora Nae, explica que esto está pensado para dispositivos que necesitan enviar o recibir información de forma continua y que por lo general requieren poco ancho de banda, es decir, remiten pocos datos aunque con frecuencia. Con todo, también existen líneas que sí hacen un uso intensivo del ancho de banda y es ahí donde a futuro estará el grueso del negocio.¿En qué se utiliza esto? Los usos principales de estas líneas asociadas a máquinas son muy variados y están presentes en el día a día de toda la población. Están metidas, por ejemplo, en una máquina de ‘vending’ en el lugar de trabajo para avisar cuando se acaban los productos; en el contador que mide el consumo de agua o de luz; cámaras en tiempo real de videovigilancia; e incluso en las nuevas balizas obligatorias para los coches.Son líneas, tarjetas SIM, que se integran en todos los dispositivos que necesitan estar conectados y enviar y recibir información. Y esas tarjetas las proporcionan las compañías de telecomunicaciones.«Esto ha crecido de manera exponencial estos dos años y medio», reconoce Guerrero. Y esta afirmación la corroboran los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) . Hace diez años, en julio de 2016, había 4,2 millones de líneas asociadas a máquinas y 51,1 millones de líneas de ciudadanos. Esta última cifra ha crecido con el paso de los años, pero la primera se ha disparado.Negocio soterrado 57,6 millones Líneas asociadas a máquinas Este negocio se ha disparado un 1.116% en los últimos diez años. El último empujón lo han dado las balizas obligatorias que hay que llevar en el coche.A cierre de julio de 2026 había 57,6 millones de líneas de máquinas , y 63,3 millones de líneas de ciudadanos. En diez años, las segundas han crecido casi un 24%; las primeras, por su parte, se han disparado un 1.116%. Un ‘boom’ que no ha pasado desapercibido entre los expertos y tampoco en el sector. Un segmento que copan casi en su totalidad Telefónica, Vodafone y Masorange, por este orden.Joaquín Guerrero, de Nae, destaca que «el salto es monumental» y que, a su juicio, buena parte del incremento de los dos últimos años ha sido por las balizas de los coches. Pero la realidad es que la tendencia está disparada y va a más.El problema de monetizarloSin embargo, el problema de todo esto se encuentra en monetizarlo, sacarle rendimiento dinerario. « Estas cifras no se ven acompañadas por incrementos notables de los ingresos . Si miras el crecimiento de ingresos de servicios ‘retail’, frente al incremento del número de líneas, pues no casa. Es tan pequeño que ni se desglosa el volumen de este tipo de servicios», afirma Guerrero.Por el momento, así, son ingresos que no mueven la aguja de las cuentas de las compañías de telecomunicaciones. Pero la realidad es que estos años han servido a las compañías para posicionar sus respectivas estrategias en este nicho, pensando en un futuro en el que sí puedan suponer un pico importante de ingresos.«Siempre se ha vendido como una gran línea de negocio de crecimiento. Pero llevará tiempo que evolucione para que sea notable », explica el experto de Nae. Fuentes del sector reconocen que este negocio todavía no supone importantes sumas para los grupos de telecomunicaciones pero que sí hay confianza en que a futuro vaya a más.Los expertos creen que todavía le llevará tiempo a las telecos sacarle rédito económico a este negocio por el bajo uso de datos que requieren los servicios que se prestanPrincipalmente, la confianza está en que en la actualidad el crecimiento ha venido de dispositivos que requieren muy bajo uso de datos móviles, aunque supongan enviar o recibir información de manera constante. Por ejemplo, un segmento al que apuntar es el de la videovigilancia, que sí que requiere un uso mucho más intensivo y tiene otro coste.Lo que espera el sector es que cada vez más dispositivos se conecten y cada vez utilicen más datos para incrementar el volumen de negocio. Una tendencia que en el sector de las telecos tienen clara, y apuntan además al sector del transporte y el envío de mercancías, con el seguimiento continuo de paquetes, como un nicho a explorar.
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