«Pues sí que ha quedado bonito el parque. A ver si dura y no lo vandalizan» , reconoce uno de los primeros transeúntes del nuevo parque Benedicto XVI, un pulmón verde de casi cinco hectáreas, levantado donde antes había un descampado, en San Blas-Canillejas, a los pies de la futura Ciudad del Deporte y el Metropolitano. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida , que ha acudido este lunes a inaugurar esta nueva zona verde junto a Paloma García Romero, delegada de Obras y Equipamientos, y Almudena Maillo, concejala del distrito, ha estrenado una de las mesas de ping-pong de un entorno que ofrece también dotaciones deportivas y de biodiversidad. De hecho, el parque cuenta con una gran zona infantil de más de 2.000 metros cuadrados, con espacios destinados a diferentes edades y elementos como tirolina, toboganes de ladera, red de trepa, camas elásticas, balancines y tubos parlantes.Ubicada en el centro del parque, incluye dos espacios con pavimento de corcho, un material natural, renovable y reciclable que permite garantizar la accesibilidad y cumplir con la normativa de amortiguación de caídas. Además sus propiedades como aislante térmico contribuyen a mejorar el confort durante los meses de mayor insolación.El parque dispone también de una zona de calistenia de más de 500 metros cuadrados con diferentes elementos para realizar ejercicios de fuerza, equilibrio, coordinación y movilidad. Tanto los juegos infantiles como los elementos de calistenia están fabricados en madera de robinia, un material sostenible integrado en el carácter forestal del espacio.Junto a la avenida de Luis Aragonés se encuentran un circuito deportivo elemental accesible y un circuito de pumptrack de más de 1.200 metros. Ha sido diseñado por especialistas e incorpora curvas peraltadas y ondulaciones para desplazarse con bicicletas, patinetes, skateboards o patines aprovechando los movimientos del cuerpo para ganar velocidad.Un mirador hasta la Bola del MundoSe suman dos áreas caninas con circuito de agility, situadas al otro lado del puente de la avenida de Luis Aragonés, y con un mirador en su parte más elevada desde el que puede contemplarse el skyline de Madrid. En este punto se han instalado dos paneles informativos que permiten identificar elementos destacados del paisaje regional como Cabeza de Hierro Mayor y Menor, la Maliciosa o la Bola del Mundo hacia el noroeste y los Berrocales del Jarama y los cerros de Alcalá hacia el este.Así, en el centro del parque se ha creado un refugio de biodiversidad concebido como un oasis de mariposas y diseñado específicamente para atraer diferentes grupos de insectos polinizadores. Para ello se han plantado especies como salvia, cantueso, tomillo, jara o menta, que proporcionan alimento a mariposas, abejas y otros insectos. Este espacio incluye, además, dos hoteles de insectos que sirven de refugio a estas especies beneficiosas para el ecosistema.También se han plantado 1.430 árboles pertenecientes a 24 especies distintas que, sumados a los 509 ejemplares incorporados en el resto de las zonas verdes del entorno, elevan la cifra total a más de 1.900 árboles. El parque recrea diferentes paisajes mediterráneos mediante, entre otros elementos, un campo de almendros y un olivar con ejemplares centenarios. A ellos se suman especies como cerezos, higueras, avellanos, nogales, granados, encinas, robles, fresnos y pinos.
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