La crisis que vive Ceuta como consecuencia de la gran invasión del pasado 30 de julio amenaza con hacer estallar el PSOE a nivel local. Aunque la mayoría de críticas airadas se verbalizan en privado, con miedo a que se tomen represalias por sus opiniones, los hay que ya hablan abiertamente de «gestión lamentable». Señalan al delegado del Gobierno y líder del partido a nivel local, Miguel Ángel Pérez Triano, y en su conjunto al gabinete que dirige Pedro Sánchez, al que consideran «ausente» y «sin aportar ningún tipo de solución, dejando a Ceuta de lado como si no fuéramos España». «Fue cobarde, no quiso enfrentarse con la Moncloa cuando debía hacerlo, exigiendo más efectivos y un refuerzo de la frontera».Una de las principales críticas que se le hacen a Pérez Triano, el hombre de Pedro Sánchez tanto a nivel institucional como orgánico, es la de haber estado ausente durante las primeras horas de la crisis. «No estuvo, no dio la cara ante su gente en el peor momento», aseguran varios dirigentes socialistas a nivel local. Comparan su actitud con la de su antecesora, Salvadora Mateos, inhabilitada precisamente por el retorno de menores durante la anterior crisis, que «estuvo al pie del cañón y defendió Ceuta por encima de todo». El más duro en sus pronunciamientos ha sido el vicepresidente segundo de la Asamblea de Ceuta, Melchor León, que tras llegar a una situación «límite» asegura que no puede «callarse» mientras su ciudad «se cae a pedazos». León, que asume que sus manifestaciones públicas pueden tener consecuencias a nivel interno, como la apertura de un expediente disciplinario que pueda conllevar su suspensión de militancia, asegura en un post en sus redes sociales: «Esto no va de política, esto va de dignidad». Además, reivindica el «derecho básico de cualquier ceutí a vivir en paz en su propia tierra» y que adultos y menores «puedan salir a la calle tranquilos, sin miedo».El diputado socialista ceutí carga contra el delegado del Gobierno, afirmando: «Mientras esta ciudad se desangra, con 28 millones de euros en pérdidas, fiestas suspendidas, comercios cerrando y vecinos que ya no reconocen sus calles, él ha antepuesto sus intereses personales y su carrera política al bienestar de Ceuta». Una opinión que comparten otros dirigentes que prefieren guardar su anonimato, que afean a Pérez Triano haber «priorizado» el hecho de «no molestar al Gobierno ni al presidente y defender una gestión indefendible en lugar de estar al lado de los caballas». Por eso, indican, su futuro político más inmediato debería pasar por la dimisión.«Un cargo que no da la cara ante su gente en el peor momento de las últimas décadas no puede seguir representando a los ceutíes», apuntan dirigentes como León, que señalan la inacción del delegado del Gobierno como una de las principales causas de lo que ocurrió a finales del mes pasado en la ciudad. «Triano sabía, como sabíamos todos, que algo se estaba cociendo en Castillejos —expresan—. Y en lugar de llamar a la Moncloa, en lugar de explicar a Sánchez que la situación podía complicarse, prefirió callar y con ese silencio contribuyó a lo ocurrido». Recuerdan: «De él depende la seguridad ciudadana, es decir, a él le correspondía solicitar los refuerzos cuando ya había avisos de que aumentaban las entradas y a él le competía reforzar el número de efectivos en las horas inmediatamente posteriores, cosa que no hizo». «Se escondió en su despacho, superado por la situación», lamentan.Los socialistas afean la «cobardía» del delegado del Gobierno a la hora de exigir a la Moncloa más efectivos y una defensa más firme de la fronteraEn la misma línea de crítica hacia la gestión del líder socialista regional se expresó horas después de la invasión el portavoz del PSOE en la Asamblea de Ceuta, que además se situó junto al Gobierno municipal y el resto de grupos con representación parlamentaria en una foto unitaria que molestó en la Moncloa. En un escrito publicado en el periódico ‘El Faro de Ceuta’, Sebastián Guerrero afirmó el pasado 31 de julio que «hay momentos en los que las siglas deben quedarse a un lado». El diputado afirmó: «Me preocupan las familias, los trabajadores, nuestros empresarios y quienes sostienen nuestros servicios públicos, que están haciendo un esfuerzo extraordinario para que Ceuta funcione.Guerrero, en la misma misiva, avisó: «No aceptaré que se obligue a elegir entre humanidad y responsabilidad». En su opinión, «se puede defender la dignidad de las personas y, al mismo tiempo, exigir que España proteja eficazmente su frontera, una cosa no excluye a la otra». El parlamentario avisaba también, en la línea del paso al frente que ha dado su compañero León, que «ya llegará el momento de analizar qué decisiones fueron acertadas y cuáles no y de exigir responsabilidades si las hubiera». Otros compañeros con los que ha hablado este periódico apuntan: «Va a ser muy difícil resarcirnos electoralmente de este socavón, a ver quién hace campaña de aquí unos meses por Sánchez o por Triano».Sobre este último, según señalan en el PSOE ceutí, se centra también otra crítica, la de ser «la marioneta de Antonia Palomo», la presidenta del partido a nivel regional, «la que decide». Íntima amiga del investigado en la trama de las ‘cloacas’ del PSOE Gaspar Zarrías, en la formación lamentan que aunque ya hace años que dejó de ser secretaria general del partido en la ciudad, «sigue manejando a todos los que eran de juventudes durante su liderazgo», entre los cuales está el actual máximo responsable y delegado del Gobierno en Ceuta. En el PSOE de Ceuta creen que su líder ha actuado «más por intereses personales que pensando en sus conciudadanos»Para la mayoría de cargos y militantes socialistas ceutíes «Triano no ha actuado como debía, pensando en sus conciudadanos, lo ha hecho pensando en intereses propios y en no enfadar a un Gobierno que ahora desfila por aquí casi a diario, pero sin aportar ningún tipo de solución». «Si hay un proceso penal, el delegado del Gobierno tendrá que dar muchas explicaciones y ya veremos si se salva del mismo», añade otro dirigente.
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