El adelanto electoral que ha anunciado Pedro Sánchez este lunes , en contradicción con todo lo que había prometido, ha revolucionado a los partidos madrileños, que hasta ahora habían tenido las elecciones autonómicas de mayo de 2027 como reto más inmediato. La convocatoria de las generales ha dejado en el aire, incluso, alguna candidatura que ya estaba confirmada en esta comunidad, como la de Mónica García al frente de Más Madrid para medirse por tercera vez con Isabel Díaz Ayuso. En este momento, en su partido ni siquiera son capaces de confirmar dónde acabará García, pues su nombre suena para encabezar ese ‘Frente Amplio’ en el que los suyos quieren presentarse a las urnas el 29 de noviembre. En Más Madrid ni confirman ni desmienten y lo dejan todo en una incógnita. Mientras, en el PP de Madrid han dejado claro que es el momento de mirar a las generales para «desmontar» al sanchismo. Tiempo habrá después, dicen, de centrar el foco en las elecciones de la Comunidad de Madrid. El PP de Madrid ha tenido que aplazar el congreso regional del partido, que tenían previsto celebrar precisamente el fin de semana de las elecciones generales. La Junta Directiva regional, presidida por Isabel Díaz Ayuso, iba a ratificar las fechas este lunes por la tarde, pero finalmente ha decidido aplazarlo al mes de enero, previsiblemente. En cambio, ha aprobado que Alfonso Serrano sea el jefe de la campaña en Madrid. La presidenta regional quiere un congreso del partido donde se aborde el debate ideológico, con ponencias que ya tienen preparadas desde el verano, y donde haya renovación de las estructuras para dar oportunidades a gente nueva, según ha explicado. Todo con el objetivo de revalidar la mayoría absoluta en la autonómicas del 23 de mayo, en una Asamblea que podría sumar entre ocho y 10 escaños al incrementarse el número de madrileños, como dicta el Estatuto de Autonomía, y situarse así en 143 o 145 diputados en total. Pero el adelanto de las generales ha modificado los planes regionales. De entrada la convocatoria del congreso y su preparación sufre un frenazo. Incluso la previsible renovación de cargos que ha anunciado la presidenta regional queda pendiente de lo que ocurra en las elecciones generales, de la elaboración de las listas, del resultado en las urnas y de los posibles equipos de Alberto Núñez Feijóo si consiguiera formar Gobierno. Si no lograra este último objetivo, el escenario sería aún más incierto dentro del PP de Madrid, incluida la propia candidatura autonómica de Ayuso. Pero, de momento, esos escenarios del mes de enero se sitúan en la ciencia ficción de la política. El PP de Madrid y la oposición regional solo miran ya a las generales. El número dos de Ayuso, Alfonso Serrano, sostiene que estas elecciones son un «referéndum sobre el sanchismo». El principal partido de la oposición en la comunidad, Más Madrid, ha afirmado, en cambio, que las elecciones serán un «plebiscito sobre el problema de la vivienda». Serán, en todo caso, los dos ejes sobre los que se moverán los partidos en Madrid en estas próximas semanas. PP y Vox aparcan las críticasEl PP de Madrid y Vox han coincidido en alertar sobre el voto por correo. Primero ha sido la presidenta regional la que ha advertido de ello, en un encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum: «Pido a todo el mundo que ni se les ocurra votar por correo». En la misma línea se ha pronunciado el secretario general de los populares madrileños: «Yo me fío más del voto en urna que del voto por correo. Sobre todo cuando tenemos un presidente que llegó al poder en su propio partido con urnas de cartón detrás de un biombo y manipulando los votos. Hizo trampas a sus compañeros para ser secretario general del partido». Desde Vox, su portavoz en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, ha expresado también de manera tajante su desconfianza hacia el voto por correo: «Sánchez es capaz de cualquier cosa. Animo a todos los españoles que no voten por correo, que voten con la mayor seguridad».Más allá de esa coincidencia en la advertencia inicial, el PP de Madrid y Vox han recibido la noticia del adelanto de la misma forma: con críticas rotundas al sanchismo por una legislatura que, según sostienen los populares, nunca debió empezar de la mano de Bildu y los golpistas. «Termina una legislatura que nunca debió comenzar. España está siendo devastada por una organización criminal apoyada en minorías rabiosas con un único proyecto: resistir a toda costa pasando por encima de cualquier persona, institución y norma», sentenció el portavoz del PP en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache.Los populares madrileños y Vox han evitado, al menos en esta primera jornada tras el anuncio de la convocatoria, lanzarse dardos, conscientes de que el objetivo compartido es «derrotar a Sánchez» y de que probablemente tendrán que entenderse los dos partidos tras las elecciones generales. La izquierda y la viviendaEn la izquierda madrileña se han agarrado con fuerza al debate sobre la vivienda y a las protestas callejeras que ha habido estos días en las calles, incluida la acampada de la Puerta del Sol, que no dejan de alentar, con la connivencia del delegado del Gobierno, Francisco Martín, a quien el PP llama «el perro de Sánchez». La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, tiene claro que las elecciones deben ser un «plebiscito» sobre la vivienda: «Hay que decidir si se protege a la gente o se protege a los buitres». La portavoz del PSOE, Mar Espinar, también cree que «nos jugamos la indignidad de los áticos frente la dignidad de las calles».En Más Madrid no han querido confirmar ni explicar qué pasa con la candidatura de Mónica García a la Comunidad de Madrid, pues la ministra ahora está en las quinielas también para encabezar el Frente Amplio, esa nueva marca que ha surgido de un Sumar en horas muy bajas, como se ve en todas las encuestas. Manuela Bergerot ha tratado de esquivar las insistentes preguntas de las prensa sobre el futuro de García y de Más Madrid: «Estamos listos», se ha limitado a responder cuando se le ha preguntado por esa posibilidad de García a la cabeza del Frente Amplio. «Estamos preparadas las fuerzas de izquierda de Frente Amplio». «En Más Madrid nos vamos a dejar la piel para remontar las encuestas y formar un nuevo Gobierno», ha señalado Bergerot, de nuevo para despejar una pregunta sobre Mónica García. «Hay un trabajo colectivo desde Frente Amplio, que va a ampliar la certeza de la candidatura muy prontito». La portavoz de la Asamblea ha pedido respeto para el trabajo de las fuerzas de Frente Amplio, que están intentando «poner en la mesa la mejor candidatura». Mónica García tampoco ha querido despejar ninguna duda. La ministra de Sanidad y candidata, hasta ahora, a la Comunidad de Madrid se ha puesto a disposición de la mesa de partidos, que deberá tomar una decisión sobre la candidatura de Frente Amplio en los próximos días. Será una «decisión colectiva». «Yo no voy a hablar desde mi individualidad, desde mi deseo, desde mi necesidad en absoluto sino que voy a hablar desde la necesidad, el deseo de las organizaciones políticas», ha defendido Mónica García, quien el pasado 25 de abril había anunciado en una verbena de su partido su intención de volver a medirse contra Ayuso en la Comunidad: «Amigos y amigas, yo no puedo ocultar que Madrid me corre por las venas», aseguró entonces. Ahora ya no hace mención a ese compromiso con Madrid. «Después de mucho tiempo, de mucho pensarlo he tomado una decisión y si me acompañáis y me dais vuestro respaldo quiero ser la presidenta de la Comunidad de Madrid», afirmó en aquel mes de abril, que parece ya tan lejano. En el PSOE madrileño han recibido la noticia del adelanto electoral sin ningún entusiasmo visible. «Hay que elegir el país que queremos. Ahora o nunca», ha comentado la portavoz parlamentaria regional, sin demasiada alegría. «Los socialistas vamos a por ello». Pero en las filas del partido regional no tienen muy claro si este adelanto beneficia a su candidato, el ministro Óscar López, o todo lo contrario. Algunas fuentes socialistas madrileñas, próximas al sector crítico, señalan que la convocatoria adelantada es buena para los intereses del PSOE de Madrid, ya que «el castigo a Sánchez» se volcará el 29 de noviembre y así en las autonómicas el interés sería otro. Pero López prefería que la convocatoria estuviese mucho más próxima en el tiempo, quizás porque Sánchez, pese a todo, tiene más tirón electoral que los candidatos socialistas en Madrid, incluido él mismo.
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