Con la vista puesta en el 29 de noviembre e incluso a cuatro años vista más allá en los que dibujaba cómo imagina España para entonces, el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostraba este lunes convencido de que ganará y estará otra legislatura en La Moncloa. Y para eso ve clave la movilización de las bases, a las que arengaba desde el acto público celebrado en Valladolid, acompañado de los ministros vallisoletanos Óscar Puente y Ana Redondo y el líder en la Comunidad, Carlos Martínez. «No pido una vitoria como la de 2023, sino una vitoria amplia de las fuerzas progresistas», llamaba desde la Cúpula del Milenio, ese «talismán» de los socialistas, aunque no siempre han ganado tras celebrar allí un acto, por más que de la memoria de Redondo pareciese un dato borrado. Lo decía convencido de que podrá seguir en el poder, pero obviando que hace tres años y medio el PSOE no fue la fuerza más votada en las generales que también adelantó, entonces para julio.«Hasta la propia derecha cree que va a ganar el Partido Socialista y que vamos a seguir gobernando», presumía Sánchez ante un entregado público y eso que el acto comenzaba con más de cuarenta minutos de retraso sobre el horario previsto y hasta el grupo que estaba amenizando la espera agotaba el repertorio, con repetición de temas incluidos. «La fuerza de la gente», la que defendía y a la que llamaba para la movilización de cara al 29 de noviembre. «Todo al rojo para tener el mejor resultado, la mayor mayoría parlamentaria y seguir gobernando otros cuatro años más», clamaba el dirigente socialistas, que encontraba con respuesta los vítores del público.Entre gritos de «¡presidente! ¡presidente!», cargaba especialmente contra la derecha, a la que acusaba de jugar a la desmovilización. «Cada vez insultan más, mienten más y amenazan con más recortes», censuraba Sánchez, a la vez que defendía que el sistema público de pensiones -uno de los mantras repetidos por todos- «es solvente, está sano y goza de una extraordinaria salud».«Todo al rojo», pedía Sánchez después de que Redondo y Puente reclamasen en el acto de precampaña el voto para sus siglas. Y repaso a los grandes temas, desde la vivienda, con referencia expresa a Maricarmen como ejemplo de la «fuerza de la gente que nos ha llevado a precipitar las elecciones». «Lo vamos a hacer con la fuerza de la gente», sostenía el jefe del Ejecutivo, quien también acusaba a PP y Vox que querer «tocar las pensiones, las bajas laborales» y también «el derecho de las mujeres a abortar» así como el «salario mínimo interprofesional».
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