‘El Hormiguero’ volvió a poner el foco en la situación de Ceuta para arrancar la última semana de octubre. Mes y medio después de su primera visita, Pablo Motos volvió a recibir a Juan Jesús Vivas. El presidente actualizó de primera mano la grave crisis que atraviesa la ciudad autónoma casi tres meses después de la entrada masiva de inmigrantes.La entrevista tuvo lugar el día después de la manifestación celebrada en Madrid en apoyo a Ceuta y a las mujeres caballas, en la que también participó Vivas. «Tengo la sensación, corrígeme si me equivoco, de que se está politizando un drama humano en el que vecinos y vecinas de Ceuta están sufriendo muchísimo y ahora parece que eso ya es solo de un partido», apuntó Motos para arrancar la conversación.El presidente coincidió con el presentador en que la situación no debería tener color político. «Lo que está ocurriendo en Ceuta no debería tener color político, porque afecta al centro neurálgico, a la médula espinal de nuestra convivencia democrática en paz y en libertad», defendió. Vivas aseguró que en la ciudad se había vulnerado la integridad territorial y puesto en jaque la soberanía nacional, y calificó lo sucedido como «la crisis de seguridad nacional más importante de nuestra democracia».A su juicio, la situación afecta a los derechos de 83.000 españoles y debería ser motivo suficiente para que todas las administraciones trabajaran en una solución, dejando al lado cuestiones «partidistas». «Desgraciadamente, no ha sido así», lamentó, acusando al Ejecutivo central de no haber actuado a tiempo. «El Gobierno pudo y el presidente del Gobierno pudo evitar la invasión y no lo hizo. Pudo disponer de las capacidades y medios que estaban a su disposición para contener, para disuadir, para evitar la entrada masiva y no lo hizo», denunció.Vivas también le reprochó que no hubiera ninguna resolución administrativa que derive en una expulsión, pese a que, en su opinión, el Estado dispone de recursos para ello. «Es incomprensible que estuviera preparado un decreto para aliviar el procedimiento y agilizar estas devoluciones de acuerdo con la ley, y ese decreto se retirara del Consejo de Ministros porque a Sumar no le gustaba. Es decir, importan más los acuerdos para que el señor Sánchez continúe en el gobierno que los derechos de 83.000 ciudadanos que están afectados, perjudicados y limitados».La situación de Ceuta, tres meses después Motos también quiso saber hasta qué punto había cambiado la cotidianidad de los ceutíes, a lo que el mandatario aseguró que la calidad de vida de los ciudadanos de la ciudad autónoma ha cambiado «radicalmente».Además, según el presidente, casi tres meses después aún quedan en Ceuta 15.000 personas llegadas durante la crisis, una cifra que, aseguró, representa el 20 % de la población. Pero lo que más le preocupaba era la falta de una fecha para recuperar la normalidad. «Preguntamos al Gobierno cuándo Ceuta va a volver a la normalidad y no lo dice», denunció. Vivas sostuvo que los retornos producidos hasta ese momento habían sido voluntarios o consecuencia de la comisión de un delito. «La vuelta a la normalidad de Ceuta depende de que los que llegaron asaltando la frontera se quieran ir o depende de que cometan un delito», criticó.Para ilustrar las consecuencias de la crisis, el político aportó varios datos sobre el impacto económico de la llegada de los migrantes. De acuerdo a sus cifras, durante el último mes las llamadas al 112 por alteraciones del orden, reyertas y peleas han aumentado un 185 %, mientras que las incidencias en el puerto lo han hecho un 500 %. También afirmó que, según el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, la delincuencia había aumentado un 60 %.En el terreno económico, el presidente cifró las pérdidas en un millón de euros al día y aseguró que, en esos tres meses, Ceuta ha perdido cuatro puntos de su producto interior bruto anual. Además, sostuvo que las obras ilegales habían aumentado un 660 %.Ante este escenario, insistió en que la situación podría haberse evitado y volvió a denunciar la falta de un horizonte temporal para recuperar la normalidad. «No hay derecho que ocurra, porque todo esto se podría haber evitado, y no hay derecho a que no exista ese horizonte temporal. Porque si malo es estar en el túnel, peor aún es no saber dónde está la salida del túnel», aseveró.El presidente se refirió también a las agresiones sexuales y el acoso que sufren las mujeres como uno de los problemas que vive la ciudad alejada de la normalidad. «Está toda Ceuta afectada», aseguró, explicando que los padres no llevan a sus hijos al colegio con tranquilidad, que los vecinos sufren violencia en la puerta de sus casas, que las urgencias están colapsando y que incluso han tenido que llegar a la suspensión de las fiestas patronales y de otras celebraciones tradicionales. Pese a todo, quiso trasladar un mensaje de esperanza: «Ceuta está herida, Ceuta ha sido golpeada, pero Ceuta está en pie y con la firme determinación de salir adelante».Preguntado por cuántos profesionales harían falta para completar las devoluciones, el presidente de la ciudad autónoma respondió que se conformaría con que pusieran «el mismo empeño en cuanto a recursos y medios que tenían previsto poner para la ley de nietos. No pedimos más». Y añadió: «La regularización de inmigrantes y la ley de nietos, ¿son más importantes que la integridad territorial de España, que la soberanía de España y que los derechos de 83.000 españoles? No lo puede ser». Por eso, cree que el problema no es la falta de capacidad del Estado, sino de voluntad política. «Que no me digan que una economía, que un país de la potencia de España no tiene capacidad para resolver esos expedientes. Es cuestión de voluntad política y no la hay. No la hay», sentenció.
Powered by WPeMatico