Una joven sudamericana residente en Ceuta ha sido víctima de una agresión sexual por parte de los ilegales de la invasión, según ha podido saber OKDIARIO de fuentes policiales. Esta joven es la primera vecina ceutí que ha presentado una denuncia en la Policía Nacional por un delito contra la libertad sexual a manos de los ilegales del asalto.
Los hechos ocurrieron la semana pasada, fueron perpetrados por invasores marroquíes y se saldaron sin detenidos, como está ocurriendo en muchos de los casos, ya que tras cometer las agresiones sexuales y violaciones se dan a la fuga y no pueden ser identificados.
Posteriormente, se han presentado más denuncias.
Y no todas las violaciones y agresiones sexuales son denunciadas. Hasta el momento, en la Policía Nacional hay casi una quincena de denuncias por agresión sexual y violación.
Las víctimas son en su mayoría niñas y jóvenes marroquíes, una joven subsahariana –de Costa de Marfil– y esta vecina de Ceuta. Además, ha sufrido una violación hay un joven marroquí a manos de compañeros de asalto compatriotas.
Todos las violaciones y agresiones sexuales denunciadas han sido perpetradas por marroquíes, tanto menores como adultos, que en su mayoría han atacado a las víctimas en grupo.
El Gobierno lo oculta
El Gobierno se afana en vender que en la ciudad autónoma hay «normalidad» y que niñas y mujeres están «seguras», algo muy alejado de la verdadera situación. Y son los propios policías quienes están poniendo luz sobre lo que está ocurriendo, alertando de que «a diario se producen violaciones» a manos de ilegales marroquíes y que son cometidas en manada.
Pese a la gravedad de la situación, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, sigue sin pisar Ceuta. Más aún, afirma que las niñas «no están deambulando, sino en espacios seguros y atendidas». Así lo declaró el pasado viernes desde un «punto violeta» en las fiestas patronales de Cabezón de Pisuerga, en su Valladolid natal.
El sindicado Jupol, el mayoritario de la Policía Nacional, ha denunciado públicamente que a diario hay violaciones a jóvenes y niñas en la ciudad autónoma. Una situación que ha conocido de primera mano en su viaje Ceuta, tanto por los agentes desplegados, así como por hechos que ha presenciado.
Por ejemplo, Laura García, portavoz de Jupol, fue testigo de cómo la joven subsahariana acudía a la Jefatura Superior de Policía a denunciar la violación sufrida a manos de un grupo de marroquíes.
Y del caso de una treintena de niñas y jóvenes que se refugian junto a los policías y los vehículos policiales en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). «Unas montañas a las que los invasores marroquíes arrastran a las niñas y jóvenes y las violan en grupo», según declara a OKDIARIO Laura García.
Esta agente y portavoz del sindicato mayoritario de la Policía ha sido testigo del caos en el que se encuentra sumida la ciudad autónoma y ha visto las mismas imágenes duras que sus compañeros están viviendo en cada servicio.
Por ello, desde este sindicato mayoritario de la Policía no dan crédito a que el Gobierno esté «ocultando esta situación, en vez de alertar a la población de que tenga cuidado porque se están cometiendo agresiones sexuales y violaciones».
Muy lejos de ser segura
«Las calles de Ceuta están muy lejos de ser seguras para las niñas, las adolescentes y las mujeres», subraya la portavoz de Jupol, quien denunciando que el Gobierno oculte «banalice las agresiones sexuales que se están cometiendo».
«Ceuta está muy lejos de ser normal y segura», sentencia Jupol. Otra muestra de que Ceuta está lejos de recuperar la normalidad es que hay policías con dedos rotos por las agresiones de los invasores que deambulan por la ciudad y que ya okupan viviendas públicas.
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