Muchos son los trucos caseros para lavar la ropa que podemos encontrar en las redes sociales y aunque muchos prometen conseguir prendas más limpias, con menos pelusas o incluso reducir la electricidad estática sin tener que usar productos adicionales, lo cierto es que pocas veces funcionan. No ocure lo mismo sin embargo, con un truco que no para de compartirse desde hace años y qu consiste en algo tan sencillo como meter una bola de papel de aluminio en el tambor de la lavadora. ¿Pero es realmente un truco eficaz?.
Varios expertos recomiendan desde redes este truco ya que por lo visto el metal del papel de aluminio ayudaría a descargar la electricidad acumulada entre los tejidos y evitaría que las prendas se peguen unas a otras. Puede sonar algo sorprendente, pero la teoría tiene una base física, porque el aluminio es un buen conductor de la electricidad, aunque también hay expertos que aseguran que trasladar el truco directamente a una lavadora plantea bastantes dudas. Durante el ciclo de lavado las prendas permanecen mojadas buena parte del tiempo y el agua ayuda precisamente a disipar las cargas eléctricas. De hecho, especialistas en electrodomésticos advierten de que el problema de la electricidad estática aparece con mucha más facilidad durante el secado, cuando los tejidos están calientes, secos y rozan constantemente entre sí.
Los expertos instan a poner una bola de papel de aluminio dentro de la lavadora
Quienes recomiendan este método explican que la fricción entre los tejidos puede generar pequeñas cargas eléctricas, especialmente en prendas fabricadas con materiales sintéticos. Esa electricidad estática favorece que la ropa se pegue y también puede hacer que pelos, pelusas o fibras permanezcan adheridos a determinadas prendas. Al ser conductor, el aluminio podría ayudar, al menos en teoría, a repartir o descargar parte de esa electricidad cuando entra en contacto con los tejidos. De ahí surge la recomendación de introducir una o varias bolas de papel de aluminio junto a la ropa.
El mismo argumento se utiliza para explicar otro supuesto beneficio: que las prendas salgan algo menos arrugadas. Si se pegan menos durante el movimiento del tambor, podrían separarse mejor unas de otras y llegar al final del programa con menos pliegues marcados. Sin embargo, varias fuentes especializadas coinciden en que no existen pruebas concluyentes de que añadir aluminio mejore el lavado o elimine pelos y pelusas de forma consistente.
La electricidad estática aparece sobre todo durante el secado
El punto que más cuestionan los especialistas tiene que ver con el propio funcionamiento de la lavadora. Mientras la ropa está empapada, la humedad facilita que las cargas eléctricas se disipen, por lo que la electricidad estática no suele acumularse de manera importante durante esa fase. El problema aparece con mucha más facilidad cuando la ropa se seca, especialmente en una secadora, donde las prendas giran durante bastante tiempo en un ambiente caliente y con muy poca humedad.
Por eso, el uso de bolas de aluminio tiene más sentido en una secadora que en una lavadora. Consumer Reports menciona este recurso como una posible alternativa a las hojas de secadora para intentar reducir la electricidad estática, siempre utilizando una bola bien compactada y sin bordes capaces de engancharse en los tejidos. Aun así, la propia eficacia del método tampoco está completamente establecida y no debe confundirse con una solución garantizada.
Los fabricantes advierten de posibles riesgos
El otro aspecto que conviene tener en cuenta es el posible daño al electrodoméstico. Una bola de aluminio bien compactada probablemente no cause un problema grave en un único lavado, pero eso no significa que los fabricantes recomienden utilizarla de forma habitual. Hisense, por ejemplo no aconseja este método porque el beneficio no está demostrado y existe la posibilidad de que pequeños fragmentos de papel terminen soltándose durante el ciclo.
Esas piezas pueden acabar en el filtro o en el sistema de desagüe y provocar obstrucciones. Si la bola se deforma y aparecen bordes afilados, también podría enganchar prendas delicadas o rozar determinadas partes del tambor. El grupo BSH ha desaconsejado igualmente introducir objetos metálicos o elementos externos que puedan dañar la ropa o los componentes internos, mientras que Samsung recuerda que piezas metálicas como monedas o llaves pueden golpear el tambor y deteriorar otras prendas.
Qué hacer si aun así se quiere probar
Quienes decidan probar este truco deberían, como mínimo, evitar introducir una bola mal formada. Las recomendaciones que circulan sobre el método indican que el papel debe compactarse hasta conseguir una superficie lo más lisa posible, sin puntas ni fragmentos sueltos, y que conviene retirarlo en cuanto empiece a deteriorarse. También resulta prudente consultar antes el manual de la lavadora, ya que algunos fabricantes pueden desaconsejar expresamente introducir objetos ajenos a la colada.
En cualquier caso, no conviene esperar que una bola de aluminio elimine por sí sola pelos, pelusas o arrugas. Para reducir la electricidad estática existen métodos más previsibles, como separar tejidos sintéticos, evitar cargas excesivas o dejar secar determinadas prendas al aire. Y si el problema aparece principalmente después del secado, es precisamente en esa fase donde el aluminio podría tener más sentido que durante el lavado, aunque tampoco exista una eficacia garantizada.
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