El Departamento de Justicia de EEUU quiere que el Supremo impida temporalmente que California cuente las papeletas de más de 20.000 votantes registrados para el midterms que, según los funcionarios federales, probablemente no son ciudadanos estadounidenses. Solicita una «orden limitada» para que California deje de mezclar las papeletas sospechosas con las legales mientras sigue el caso.
Su argumento de urgencia es que, una vez que California las mezcle con las válidas, no habrá forma de recuperarlas. Además, sostiene que la actuación de California viola la Cláusula de Supremacía de la Constitución.
Un juez federal de California ha rechazado la petición del Departamento de Justicia de ordenar la separación de unas 20.000 papeletas. Ha advertido de que separarlas causaría estragos en las elecciones y minaría la confianza en el proceso democrático.
El pasado viernes, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito también denegó la solicitud, destacando que los estados tienen competencia sobre los procedimientos electorales y que California cuenta con un sistema legal propio para cancelar registros de personas no elegibles.
En California se envía papeleta a todos los votantes registrados, unos 23 millones, y la votación está en marcha desde principios de octubre, con cientos de miles de papeletas ya procesadas. La Administración ha priorizado identificar a votantes no ciudadanos este año, aunque son casos raros. El Supremo ya rechazó en septiembre el intento de Trump de restringir el voto por correo. El Supremo puede actuar en cualquier momento y no tiene plazo. Por ahora no hay decisión definitiva.
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