No todos los jugadores del FC Barcelona tienen los mismos gustos musicales, y si no que se lo digan a Lamine Yamal. El delantero azulgrana ha protagonizado una de las escenas más comentadas del fin de semana durante el concierto que Melendi ofreció en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Hasta allí se desplazó junto a su novia, la influencer Inés García, y varios compañeros de vestuario, pero mientras algunos parecían haberse dejado la voz con los grandes éxitos del asturiano, el futbolista tenía toda la pinta de estar contando los minutos para marcharse. Una actitud que no ha pasado inadvertida y que ha provocado una auténtica lluvia de comentarios en las redes sociales.
El artista asturiano hizo parada en la Ciudad Condal con su Pop Rock Tour, la gira con la que presenta su último disco de estudio, publicado el pasado mes de mayo. Una cita que reunió a más de 15.000 personas y que también contó con una pequeña representación del vestuario azulgrana entre el público. Además de Lamine, acudieron Rodri Hernández, Pedri González y Fermín López, todos ellos acompañados por sus parejas o familiares. Una noche de fútbol, música y mucho romanticismo que dejó imágenes muy diferentes entre unos y otros.
Porque si alguien entendió perfectamente el plan fue Rodri Hernández. El centrocampista, acompañado de su pareja, Laura Iglesias, se entregó por completo al repertorio de Melendi: saltó, bailó, cantó y disfrutó de los temas más conocidos del cantante sin ningún tipo de complejo. Fermín López y Berta Gallardo tampoco se quedaron atrás y también aparecieron en algunas de las grabaciones coreando las canciones. Muy diferente fue la estampa que dejó Lamine, que parecía no compartir precisamente la pasión musical de sus compañeros.
El delantero permaneció sentado durante buena parte del espectáculo, sin levantarse para cantar ni sumarse a la fiesta que se estaba viviendo a su alrededor. A su lado estaba Inés García, que sí parecía estar disfrutando de la velada y que incluso compartió algunos momentos con Berta Gallardo. La diferencia de actitud entre ambos ha sido uno de los detalles más comentados de los vídeos que han comenzado a circular por las redes. Mientras las parejas de sus compañeros vivían el concierto con entusiasmo, Lamine parecía tener otros planes para aquella noche.
Las imágenes han provocado todo tipo de bromas y comentarios entre los usuarios, que no han tardado en comparar la actitud del futbolista con la de sus compañeros. «Lamine depresivo perdido por el Balón de Oro», escribía uno de ellos en referencia a la reciente gala celebrada en Londres. Otros han puesto el foco en la diferencia entre Rodri y el delantero, convirtiendo al centrocampista en uno de los grandes animadores improvisados de la noche. Eso sí, más allá de las interpretaciones que puedan hacerse de unos vídeos grabados desde el público, no hay ninguna explicación confirmada sobre los motivos por los que Lamine decidió vivir el concierto de una manera mucho más tranquila.
La salida llega, además, en unos días en los que el futbolista vuelve a estar en el centro de la actualidad deportiva y social. El pasado 26 de octubre acudió a la gala del Balón de Oro en Londres, donde consiguió hacerse por tercer año consecutivo con el reconocimiento al Joven Talento del Año, anteriormente conocido como Trofeo Kopa. Aunque no pudo llevarse el galardón principal, Lamine quiso pronunciarse después de la ceremonia con un mensaje en el que dejó claro que no piensa tirar la toalla: «Llegará, las cosas buenas necesitan tiempo, confío en el camino que estoy construyendo». Una noche de premios que ahora da paso a otra muy distinta: la de un concierto en el que, a juzgar por las imágenes, Melendi no consiguió conquistar precisamente a Lamine Yamal.
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