Mario Vaquerizo ejerce de maestro de ceremonias del Kit Kat Klub en la nueva versión de ‘Cabaret’ en Madrid, pero su visita a ‘El Hormiguero’ este martes 3 de noviembre tenía además otro motivo: presentar el libro ‘El cardadismo ilustrado: filosofía para sobrevivir a las caídas sin despeinarte’.«Soy el hombre renacentista», presumió el cantante de las Nancys Rubias. Pablo Motos destacó la buena acogida que Vaquerizo ha recibido por parte del público y citó una frase que el propio invitado le había comentado antes de salir a plató. Según él, «el trabajo es muy chivato». En primer lugar, «porque de mí nadie se espera nada, entonces, cuando lo haces mínimamente bien, te dicen ‘qué bien estás’».El marido de Alaska es también fiel defensor de que tanto el esfuerzo como la actitud acaban poniéndose en valor. «El público no es tonto y ve que se están haciendo las cosas bien. Y se silencian comentarios que te condenan al ostracismo sin haberte visto ni leído», apuntó tajante. Y es que, tal y como le confesó al presentador, después de la aparatosa caída que sufrió en mitad de un concierto, ya no se corta, porque «los filtros, para Instagram».De ahí viene justamente el germen de ‘El cardadismo ilustrado’, un libro que jamás pensó escribir. La propuesta de recopilar sus reflexiones sobre lo ocurrido le llevó a repasar el año que comenzó con la aparatosa caída en Cáceres y terminó con un concierto en la misma ciudad. Un recorrido que, según reconoció, acabó convirtiéndose en un ejercicio de autoconocimiento.La oda al cardado de Mario Vaquerizo «Parece que la frivolidad no salva la vida. Pero son reflexiones muy serias y que llegan a todo el mundo. Yo me he convertido en mi propio terapeuta y psicólogo porque no había parado a pensar hasta que me propusieron escribir mis reflexiones acerca de lo que me había pasado», explicó. Al echar la vista atrás, Vaquerizo reconoció que entonces no estaba bien y que no había sabido escuchar las señales que le pedían bajar el ritmo. «No estaba haciendo caso a que la vida me estaba diciendo: para un poquito, tómate las cosas más despacio. Me sentía injustamente infravalorado, cuestionado por todo; por los dogmas, por los prejuicios, por el fundamentalismo», admitió.La caída, que pudo tener consecuencias mucho más graves, le hizo cambiar la perspectiva. «Te das cuenta de que casi te mueres por una tontería», reflexionó. Ahora, a sus 52 años, asegura encontrarse mejor que cuando tenía 16: «La vida es maravillosa».Aludiendo al título del libro, Vaquerizo aseguró que el cardado le salvó durante su accidente. El cantante lo comparó con un casco que le permite protegerse de la intolerancia y de otras cosas que no le gustan. «Hay que protegerse. Es como un casquito que te pones así», comentó. Además, defendió que el cardado «no entiende de dogmatismos» y que «es democrático».En su particular reivindicación, que hasta a Motos le costó seguir en ciertos momentos, el artista salió en defensa de la laca, a la que considera injustamente valorada por su impacto en la capa de ozono. «Si yo no hubiera estado con una buena laca, me hubiera caído», bromeó. Y concluyó explicando que, después del accidente, ha aprendido que «me tengo que proteger ante las cosas que no me gustan». El maestro de ceremonias de ‘Cabaret’ Sobre su faceta como actor en ‘Cabaret’, el artista dejó otra reflexión. «No hay que tener miedo al qué dirán». Él mismo rechazó la propuesta del productor del musical en un principio. «Menos mal que estuve abierto de orejas para hacerlo; si no, ahora mismo estaría tirándome de los pelos y cardado se me quedaría ahí abajo», comentó con humor.Cambiando de tercio, el conductor de ‘El Hormiguero’ planteó una pregunta que se había guardado. «¿Es verdad que has comprado la portería de tu edificio?», quiso saber. «Sí, pero no empecemos a hablar del ladrillo porque lo que faltaba ahora», contestó el invitado entre risas, que desveló que se ha hecho con el espacio a modo de vestidor, «para meter todos los modelos tan bonitos que me hacen sentir guapo y me diferencia cada vez que voy a un programa de televisión».A propósito, señaló directamente a la gente «muy básica» que lo critica por su modo de vida. «Creo que conseguir las cosas que te hacen feliz no tiene por qué estar castigado ni penado. Estoy hasta el coño de la cancelación y de que todo tenga que ser blanco o negro… El gris perla es muy elegante. Cada uno destina su trabajo a una serie de cosas que le hagan feliz, porque para eso está la vida. A mí que no me vengan las pesadas a decirme cosas, porque si están aburridas, que se compren un mono», reivindicó.
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