Las fragatas ‘Navarra’ y ‘Cristóbal Colón’ han pasado buena parte de las últimas semanas navegando por el Atlántico oriental y el Mediterráneo dentro de uno de los despliegues internacionales de la Armada. Han participado en ejercicios con fuerzas de otros países, realizado labores de vigilancia y disuasión y hecho escala en puertos europeos. El despliegue comenzó el 24 de septiembre y se ha desarrollado dentro de los compromisos asumidos por España con la OTAN.
Y al frente de la agrupación está Rafael Mira Calvo, capitán de navío y comandante de la 41.ª Escuadrilla de Escoltas. Para él, estas misiones sirven para comprobar las capacidades de los buques españoles, pero también para enseñar fuera de nuestras fronteras cómo trabaja la Armada. Y en ese punto concede tanta importancia al barco como a quienes navegan en él. «Nuestros barcos y dotaciones son unos magníficos embajadores de la marca España», asegura.
Rafael Mira Calvo, Comandante de la Agrupación Naval: «Nuestros barcos y dotaciones son unos magníficos embajadores de la marca España»
La ‘Navarra’ y la ‘Cristóbal Colón’ han formado parte de la Agrupación Naval Permanente número 2 de la OTAN, la SNMG-2, que opera principalmente en aguas del Mediterráneo. Pero no han navegado solas ya que durante el despliegue han trabajado con unidades de siete países, algo que permite a las dotaciones españolas entrenarse en procedimientos que después tendrían que utilizar en una operación conjunta. Y Mira Calvo lo resume así: «El poder operar y adiestrarnos con nuestros aliados le da, sin duda, un valor extra».
Las dos fragatas han pasado por el Mediterráneo, el golfo de Cádiz y el Atlántico oriental y han participado en distintos ejercicios internacionales. Entre ellos se encuentra ‘Mare Aperto’, organizado por Italia, y ‘Neptune Strike 26.4’’ donde se integraron con el grupo de combate del portaaviones italiano ITS Cavour. También han realizado tareas de presencia y vigilancia en zonas como el estrecho de Gibraltar, el mar de Alborán y el golfo de Cádiz. Aunque no se trata de sólo entrenamiento, ya que España participa de esta manera en las medidas de vigilancia y disuasión de la Alianza Atlántica y mantiene presencia naval en zonas consideradas de interés estratégico.
«Nuestro mayor valor»» está en las dotaciones
Buena parte de la atención suele centrarse en las capacidades de las fragatas, sus radares, sus sistemas de combate o el armamento que pueden utilizar. Mira Calvo, sin embargo, pone el foco en otro sitio. «Contamos con unas fragatas y sistemas de armas muy capaces, pero mucho más importante que eso y nuestro mayor valor es la profesionalidad, preparación y calidad humana de nuestras dotaciones», explica.
Trabajar durante semanas en una agrupación internacional obliga a coordinarse con militares de distintos países, compartir procedimientos y responder a ejercicios en los que participan unidades con características diferentes. Y después está el día a día a bordo y una misión de estas características implica semanas lejos de casa y una actividad que continúa tanto durante la navegación como durante las maniobras y las entradas en puerto. Es ahí donde el comandante sitúa el valor de sus hombres y mujeres.
De Nápoles a Split: la otra parte de la misión
Durante el despliegue, las fragatas también han hecho escala en Nápoles y Split. La llegada a Croacia se produjo el pasado 27 de octubre y tuvo una vertiente que iba más allá del descanso de las tripulaciones o de las habituales visitas institucionales. La escala sirvió para desarrollar actividades de apoyo a la industria española y mantener contactos relacionados con futuras colaboraciones en capacidades navales, adiestramiento, innovación y cooperación industrial.
Para Rafael Mira Calvo, estas entradas en puerto forman parte de la diplomacia de defensa. «Nos permiten representar a España, mostrar nuestras capacidades, estrechar lazos de amistad con nuestros aliados, así como proyectar la imagen y compromiso de nuestras Fuerzas Armadas y nación en el exterior». En Split también hubo presencia de la industria naval española. Navantia participó en los encuentros y pudo mostrar unas capacidades que, en este caso, estaban representadas por dos fragatas españolas en servicio y recién llegadas de participar en ejercicios internacionales.
La Armada y una industria naval que compite fuera de España
Las misiones internacionales también tienen una vertiente industrial. España lleva años exportando diseño, tecnología y buques militares, y la experiencia de la Armada sirve como una referencia cuando esos proyectos se presentan en otros países. De hecho, la colaboración entre la Armada y la industria naval ha permitido desarrollar fragatas y sistemas que posteriormente han tenido recorrido internacional. Navantia mantiene proyectos fuera de España y compite en mercados donde contar con buques operativos permite enseñar algo más que planos, simulaciones o características técnicas.
El propio Estado Mayor de la Defensa señala que esta relación ha contribuido a situar a la industria naval militar española entre las más competitivas en diseño y fabricación de buques de guerra y en tecnología aplicada a sistemas navales. Las dos fragatas terminaron este despliegue el 2 de noviembre para enlazar posteriormente con un ejercicio nacional.
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