La renovación de los sistemas de seguridad de la línea Madrid-Sevilla, donde se localiza el punto de la tragedia de Urda (Toledo), tenía que haber finalizado en enero pero, a la vista está, no fue así. El sistema LZB, que >170 ocasiones, una cifra que ha minimizado porque «está dentro de la normalidad europea» y «es muy estable en los últimos seis o siete años».
En 2021, la empresa pública Ineco, dependiente del Ministerio de Transportes, presentó a Adif un proyecto para supervisar los trabajos en esta línea. Entre ellos, la «renovación de las instalaciones de señalización», implantando el sistema ERTMS sobre los existentes LZB y ASFA, «sustituyendo los enclavamientos electrónicos que están en funcionamiento próximos al final de su vida útil por obsolescencia, para los que es difícil actualmente encontrar repuestos, y adaptando los sistemas auxiliares (energía, detectores, etc.)».
El propio ex ministro Puente admitió en su comparecencia del pasado miércoles, horas después del siniestro, que el LZB es «un sistema que ahora se está en proceso de reemplazar». «No porque no sea bueno, sino porque ya, digamos, no se fabrica. Ha entrado ya en una fase en la que no hay renovación».
Para el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, el Gobierno de Pedro Sánchez ha «olvidado la cultura de la seguridad» durante su mandato, tras dos grandes accidentes ferroviarios que se han cobrado «de momento 115 muertos». Feijóo ha denunciado que el Ejecutivo «no renovó un sistema de seguridad obsoleto cuando debería haberlo hecho».

El viernes, el ex ministro de Transportes afirmó que, sólo en lo que va de año, se habían producido incidencias con el sistema LZB hasta en 170 ocasiones, un número que, aseguró, está dentro de la normalidad europea.
«Es un número que puede llamar la atención al público no especializado, pero que está dentro de la normalidad europea y son cifras, por cierto, muy estables en los últimos seis o siete años», apuntó.

Durante la comparecencia, defendió que el mantenimiento no está en cuestión en este accidente, y sobre si se hubiera evitado de haber tenido el sistema ERTMS, afirmó que éste también se cae, como todos los demás que dependen de los equipos, que no es un sistema inexpugnable, ni inmune.
Al igual que el también el ya ex presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, defendió que el LZB es un sistema de seguridad tan sólido y fiable como el ERTMS y que de hecho está implantado en este momento en el 80 % de la red de alta velocidad alemana o austriaca.
La renovación tenía que haber finalizado en enero de este año. Adif adjudicó el cambio de sistema en octubre de 2021 a una empresa que, como reveló OKDIARIO, presentó una oferta con una rebaja del 28,4% sobre el presupuesto inicial. El contrato se cerró el 13 de octubre de 2021 con un plazo de 52 meses: cuatro para el proyecto y 48 para la obra. Un plazo que ha vencido hace meses. Pero en enero de 2026, el Ministerio de Transportes seguía describiendo la implantación del ERTMS como «en curso», con el LZB todavía en servicio, como así ha demostrado el fatal siniestro.
Puente ha defendido que, como en multitud de contratos, no se cumplen los plazos y que en este caso se ha producido un retraso «limitado». No se prevé que la renovación esté culminada al menos hasta comienzos de 2027.
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