Ser autónomo es una profesión de alto riesgo en la España de Pedro Sánchez, en la que se ha aplicado una alta carga impositiva a los trabajadores por cuenta propia. Expertos se han pronunciado recientemente sobre la facturación total que pueden tener estos trabajadores y la resta que hay que hacer en diferentes gastos, que hace que el beneficio neto pueda ser inferior al del salario mínimo interprofesional, que en 2026 está fijado en 1.221 euros brutos al mes. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre las precariedades de los trabajadores autónomos.
Otro de los grandes males de la España de Sánchez es la situación que viven en 2026 cientos de miles de trabajadores autónomos que pasan penurias para llegar a final de mes… teniendo una facturación óptima. La elevada carga fiscal que el Gobierno ha puesto en España a los trabajadores por cuenta propia es una losa demasiado pesada como para poder emprender en un país en el que actualmente hay casi 3,5 millones de trabajadores autónomos que en este 2027 tendrán que afrontar varias novedades.
A partir del 1 de enero, un 1% de su salario total se irá al Mecanismo de Equidad Intergeneracional, que es la cotización extra para la jubilación que los autónomos tienen que sufragar por completo. Además de los requisitos mínimos de 38 años y seis meses para jubilarse a los 65 años (si no, tendrán que esperar a los 67 años), en 2027 también será obligatorio para los autónomos implementar un sistema de software de facturación adaptado a VeriFactu para que el Gobierno tenga más controlada la facturación. A día de hoy se encuentra congelado el nuevo sistema de cuotas de cara al año próximo.
Lo que te queda si facturas 2.500 euros al mes
A la vista de unas nuevas elecciones en las que Pedro Sánchez puede ser botado de La Moncloa después de casi ocho años de socialismo, en las últimas semanas varios expertos se han pronunciado sobre la situación de precariedad que muchos trabajadores autónomos viven en nuestro país… teniendo una facturación mensual de 2.500 euros. Esto a priori se puede considerar como un sueldo óptimo para manejarte en el día a día, pero en el caso de los trabajadores por cuenta propia hay que comenzar a restar.
Y es que facturar 2.500 euros al mes en España no significa ganar 2.500 euros al mes. Lo primero que hay que descontar es la cuota de autónomos, que se basa en los ingresos reales del trabajador, por lo que en este caso habrá que descontar de esta ‘nómina’ un total de entre 401 euros y 427,21 euros al mes en función de la base de cotización que elija, siendo conveniente aplicar la máxima para encarar mejor el acceso a la jubilación.
A esto hay que sumar el IRPF, que en el caso de emitir facturas a empresas suele ser del 15% (el 7% en los primeros años) y además también se tendrá que pagar el IRPF trimestralmente a través del modelo 130, que suele equivaler a un 20% de la facturación bruta. Es decir, el IRPF mensual se puede llevar otros casi 400 euros de la facturación total de 2.500 euros de un trabajador por cuenta propia. Después también habrá que añadir los gastos de actividad, que pueden llegar a ser de hasta un 30% de la facturación total, y muchos son deducibles con el objetivo de ahorrar en impuestos.
Así que, para un trabajador autónomo que facture 2.500 euros en España, el salario neto que le puede quedar mensualmente será de alrededor de 1.500 euros… y en los peores casos puede que incluso se quede a la par del salario mínimo interprofesional que en España en 2026 está fijado en 1.221 euros si se recibe en 14 pagas.
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