Con la llegada del frío, muchas comunidades de propietarios vuelven a poner en marcha la calefacción central. Durante años esta ha sido una de las soluciones más habituales en bloques de viviendas porque permite compartir una misma instalación entre todos los vecinos. Sin embargo, el sistema también puede generar dudas cuando llega el momento de repartir los gastos y no siempre resulta sencillo saber si la cantidad que aparece en el recibo corresponde realmente al consumo realizado.
Sara Lacuesta, especialista en Derecho Inmobiliario y creadora de contenido en la cuenta de TikTok @hogaresdml, ha advertido precisamente sobre este problema. Según explica, muchos propietarios desconocen cómo se calculan estos recibos y qué deberían revisar cuando sospechan que están pagando más de lo que les corresponde. A ello se suma otra cuestión habitual cuando bajan las temperaturas y que tiene que ver con quién decide cuándo se enciende la calefacción en un edificio con instalación central.
Sara Lacuesta, especialista en Derecho Inmobiliario, advierte sobre la calefacción central
Lacuesta reconoce que la calefacción central puede resultar cómoda y, tradicionalmente, ha permitido compartir los costes de una única instalación entre varias viviendas. El problema aparece, según explica, cuando los propietarios desconocen cómo se están calculando exactamente los importes que reciben. «Es un lugar donde pueden meter mucha mano porque los propietarios, de manera normal, no saben cómo hay que vigilar esos recibos», señala en su vídeo. Su recomendación es comprobar que realmente se esté pagando por el uso que corresponde a cada vivienda y no dar por bueno automáticamente cualquier importe que llegue desde la comunidad o la empresa encargada de gestionar el consumo.
La normativa española obliga, en determinados edificios con sistemas centralizados, a disponer de contadores individuales o repartidores de costes cuando sea técnica y económicamente viable. El objetivo es que cada usuario pueda conocer mejor su consumo y que el reparto de los gastos se realice teniendo en cuenta el uso real de la calefacción.
Qué debe aparecer en la liquidación individual
El Real Decreto 736/2020 regula precisamente la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas centralizadas. La norma establece que la facturación debe realizarse, al menos una vez al año, sobre la base del consumo real o de las lecturas de los repartidores de costes cuando estos sistemas resulten aplicables. Además, con la liquidación individual se debe facilitar gratuitamente al consumidor información suficiente para conocer sus costes energéticos. Los sistemas instalados desde la entrada en vigor de la normativa tienen que permitir lectura remota y los anteriores deberán adaptarse o sustituirse antes del 1 de enero de 2027.
Por eso, ante un recibo que resulte especialmente alto o que no se entienda, conviene revisar qué sistema de medición utiliza la comunidad, qué lectura se ha tomado y de qué manera se reparten entre los vecinos los costes fijos y los asociados al consumo. No todas las instalaciones funcionan de la misma manera y la propia normativa contempla excepciones cuando individualizar el consumo no resulta técnicamente viable o económicamente rentable.
Quién decide cuándo se enciende la calefacción central
Lacuesta también se refiere a uno de los conflictos habituales cuando empieza el frío. En los edificios con calefacción central, los vecinos no siempre pueden encenderla de forma independiente si la instalación todavía no se ha puesto en funcionamiento para toda la comunidad. «Ahora llega el frío, hay lugares en los que se habrá encendido y habrá lugares en los que no», explica. En estos casos, la puesta en marcha depende de cómo tenga organizada la comunidad el servicio y de los acuerdos adoptados por los propietarios.
La decisión sobre el funcionamiento de una instalación común corresponde a la comunidad de propietarios dentro de las reglas establecidas en la Ley de Propiedad Horizontal y de los acuerdos que se hayan adoptado sobre horarios, fechas y funcionamiento del sistema. Eso significa que no existe una fecha única para toda España en la que todas las comunidades estén obligadas a encender la calefacción.
También influye el tipo de instalación. En edificios donde ya existe una regulación individual dentro de cada vivienda, el propietario puede tener más margen para controlar su consumo, aunque la instalación central continúe dependiendo del funcionamiento general del inmueble.
Qué revisar si la factura parece demasiado alta
La advertencia de la experta se dirige especialmente a quienes reciben los recibos sin saber exactamente cómo se han calculado. «Si tienes calefacción central y dudas de cómo te están pasando los recibos», recomienda revisar la situación antes de continuar pagando sin comprobarla. Lo primero es identificar si la vivienda cuenta con contador individual o con repartidores instalados en los radiadores. A partir de ahí se puede comprobar si las lecturas coinciden con las que figuran en la liquidación y qué porcentaje corresponde a gastos comunes que no dependen directamente del consumo.
La normativa europea sigue precisamente esta misma línea y establece que, en los edificios con calefacción central, deben utilizarse contadores individuales cuando sea técnica y económicamente viable. Y cuando no pueda hacerse, pueden utilizarse repartidores de costes en los radiadores. Revisar estos datos cobra especial importancia durante los meses de invierno, cuando el consumo aumenta considerablemente. Una factura elevada no significa necesariamente que exista un error, pero saber cómo se ha calculado permite detectar con más facilidad posibles lecturas incorrectas o un reparto que no se corresponda con el sistema aprobado por la comunidad.
Powered by WPeMatico