Pedro Almodóvar está siendo noticia esta semana y no precisamente por el estreno de una nueva película. El cineasta manchego acaba de publicar su primera novela, El hombre que solo escribía en los aviones. Un debut que, a sus 77 años, vuelve a demostrarnos cómo el dos veces ganador del premio de la Academia es un artista polifacético y, sobre todo, un narrador colosal, capaz de desenvolverse en cualquier formato.

Porque puede que Amarga Navidad (disponible en Movistar Plus) se fuera de vacío en el Festival de Cannes y que esta no obtuviese una plaza para la categoría del Oscar internacional, pero como productor, junto a su hermano Agustín y el sello El Deseo, ambos fueron los artífices de supervisar el gran fenómeno del cine español, La bola negra de Los Javis. En el futuro, Almodóvar no tiene ningún proyecto fílmico anunciado. Sin embargo, por delante tendrá toda una larga promoción que no le va a dejar demasiado tiempo libre. Porque El hombre que solo escribía en los aviones llega a las librerías como una de las publicaciones más esperadas del presente calendario literario.
Almodóvar estrena novela: ¿De qué trata ‘El hombre que solo escribía en los aviones’?
Publicada por Reservoir Books, la historia de El hombre que solo escribía en los aviones nos pone en la piel de Flavio Guijarro, un hombre que ha tenido múltiples vocaciones y cuya vida gira en torno a una pasión inmensa por la literatura. «Un lector devoto que no soporta que sus novelas favoritas terminen cuando se acaba el libro», reza la sinopsis oficial.
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Para solucionar su malestar por el final de dichas historias, Flavio se dedica a «tergiversar, robar y reinterpretar» los textos que le impactan, adentrándose en el territorio del fan fiction y la apropiación literaria.
Almodóvar, sobre los límites de la creación: «Es irrenunciable»
A raíz del planteamiento de la novela, en una reciente entrevista para El Mundo, el periodista Luis Martínez le preguntó al director si debía existir algún tipo de límite moral o ético para cualquier tipo de creación. Algo que Almodóvar responde con un tajante «No, no puede haber límites», al tiempo que razona una respuesta que explica en gran medida su proceso creativo:
«En mi caso, siempre me he inspirado en el dolor. Y esa pulsión maravillosa hacia la creación es irrenunciable. Cuando ocurre, no reparas en nada, no piensas en tu amigo, en tu novio, en tu madre o en tu hermano. Solo piensas en la idea. Resumiendo, como creador no debo tener límites», le explicaba al periódico español.
En la charla, el autor confesó que después de la pandemia le entraron unas «prisas terribles» y que desde entonces ha trabajado más que nunca en su vida. Tal y como afirma, ahora mismo el realizador tiene «tres proyectos vivos».
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