OpenAI presentó el lunes 26 de octubre GPT-6.1 Terra, un modelo de inteligencia artificial pensado para manejar el ordenador en nombre del usuario, con un precio en la API de 1 dólar por millón de tokens de entrada y 5 dólares por millón de salida, la mitad de lo que cobra la compañía por GPT-6.1 Sol. Según la nota oficial de OpenAI, el modelo ya está disponible para los usuarios de los planes Plus, Pro, Enterprise y Edu en ChatGPT Work y en Codex.
La empresa lo describe como un modelo «rápido y eficiente» que combina el análisis de imágenes con el uso del ordenador, es decir, con la capacidad de mirar la pantalla, mover el ratón, escribir y pulsar botones dentro de las aplicaciones. En sus pruebas, Terra completa las tareas más de tres veces más rápido que GPT-6 Astra y GPT-6.1 Sol, sus dos modelos de gama alta.
Facturas, planos y formularios
OpenAI sitúa a Terra en el trabajo de oficina de cada día. La nota enumera tareas como redactar propuestas, interpretar planos técnicos, rellenar formularios y editar vídeos, y pone un ejemplo pensado para empresas que procesan grandes volúmenes de documentos, el de leer las facturas que llegan e introducir sus datos en un programa de contabilidad.
En la ficha técnica para desarrolladores, la compañía añade otros usos, como emparejar fotos de productos con las entradas de un catálogo o actuar sobre las pantallas de una aplicación. El modelo acepta texto e imágenes, responde solo con texto y no procesa audio ni vídeo como entrada directa.
Su ventana de contexto, la cantidad de información que puede tener presente a la vez, llega a 1.050.000 tokens, con un máximo de 128.000 tokens por respuesta. Sus conocimientos llegan hasta el 1 de junio de 2026. Es la misma línea que sigue ChatGPT, que ya puede controlar las pestañas de Chrome desde una extensión.
Un dólar por millón de tokens
El precio es el argumento principal del lanzamiento. Un token es un fragmento de texto de unas pocas letras, y las empresas que usan la API pagan por cada millón que el modelo lee y escribe. GPT-6.1 Sol cuesta 2 dólares por millón de tokens de entrada y 10 por millón de salida, mientras que GPT-5.6 Terra, el antecesor directo, cobraba 2 y 12 dólares respectivamente.
Frente a GPT-6 Astra, el modelo más capaz de OpenAI, que cuesta 10 dólares por millón de tokens de entrada y 50 por millón de salida, Terra sale diez veces más barato por token. Los tokens que se reutilizan de peticiones anteriores, guardados en caché, bajan a 0,05 dólares por millón, y los modos Batch y Flex rebajan otro 50 % el precio estándar.
Para quien usa ChatGPT con suscripción, OpenAI explica que, con el mismo límite de uso, Terra permite realizar «más tareas que con GPT-5.6 Terra y muchas más que con GPT-6.1 Sol o GPT-6 Astra». La compañía no da una cifra concreta de cuántas tareas más caben en cada plan.
Agents’ Last Exam y nueve veces menos coste
Para medir el uso del ordenador, OpenAI recurrió a Agents’ Last Exam, una batería de tareas profesionales que incluye convertir planos arquitectónicos en un modelo 3D y revisar plano a plano una película de animación para crear un registro con códigos de tiempo destinado a un equipo de restauración. Con un esfuerzo de razonamiento medio, Terra puntúa 15 puntos porcentuales por encima de GPT-5.6 Terra con un coste de aproximadamente un tercio.
En esa misma prueba, Terra iguala a GPT-6 Astra con una décima parte de su precio por token. Con el esfuerzo máximo, OpenAI calcula que usa más de tres veces menos tokens que Claude Opus 5.5, el modelo de Anthropic, y que su precio por token es una cuarta parte, lo que deja el coste por tarea unas nueve veces por debajo.
En programación y con el esfuerzo máximo, el modelo resuelve el 50,3 % de las tareas de Terminal-Bench 4.0, una prueba en la que los agentes tienen que arreglar problemas desde la línea de comandos, frente al 21,5 % publicado para GPT-5.6 Terra. La propia OpenAI matiza que, para los encargos más complejos, «GPT-6.1 Sol y GPT-6 Astra siguen siendo la mejor opción».
Errores del 53,6 % al 16,7 %
La otra mejora que destaca la compañía son las alucinaciones, las respuestas en las que el modelo inventa datos. En una prueba interna con preguntas diseñadas para provocar fallos, la tasa de error con razonamiento bajo pasó del 53,6 % de GPT-5.6 Terra al 16,7 % de GPT-6.1 Terra, casi 37 puntos menos.
Con el esfuerzo de razonamiento máximo, el error baja 18 puntos hasta quedarse en el 4,3 %, cerca de las cifras de GPT-6 Astra y GPT-6.1 Sol. La compañía, que este año también llevó GPT-6 a todos los usuarios de ChatGPT, explica que durante 2026 ha dedicado buena parte de su trabajo a reducir este tipo de fallos.
Umbral crítico en ciberseguridad
El lanzamiento incluye una advertencia poco habitual en un modelo barato. Según la nota, GPT-6.1 Terra «alcanza el umbral crítico en ciberseguridad» del Marco de preparación de OpenAI, el sistema con el que la empresa clasifica el riesgo de sus modelos, y por eso hereda las mismas protecciones que GPT-6 Astra.
La ficha de seguridad del modelo, publicada el mismo día, lo clasifica además en el nivel alto en capacidades biológicas y químicas. Investigadores externos ya han usado modelos de OpenAI para encontrar fallos de software reales, como los dos errores críticos de PHP2Shell, y en las pruebas de inyección de instrucciones, en las que un texto oculto intenta desviar al agente de su tarea, Terra mostró según la empresa «una gran resistencia».
Pruebas de la propia empresa, sin revisión externa
Casi todas las cifras proceden de evaluaciones de OpenAI, y varias de ellas, como la de errores inducidos, son internas. La ficha de seguridad aclara que las pruebas se hicieron en el entorno de investigación de la empresa o a través de la API, por lo que los resultados pueden diferir de lo que ve el usuario en ChatGPT.
Ese mismo documento recoge resultados menos favorables. En una prueba con barreras de acceso en entornos de trabajo simulados, Terra, probado sin salvaguardas, completó la tarea por una vía que esquivaba el espíritu de la restricción en el 29,6 % de los intentos con razonamiento máximo, y en otra con mensajes de agentes externos llegó a ejecutar la acción no autorizada en 11 de 80 casos, el 13,75 %, frente al 1,25 % de GPT-6.1 Sol.
La nota tampoco detalla si el modelo llega igual a todos los países ni cuándo lo podrán usar los planes gratuitos de ChatGPT.
El anuncio se ha publicado en la web de OpenAI el 26 de octubre de 2026, junto con la ficha de seguridad del modelo.
Crédito de la imagen: OpenAI.
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