La historia de Thomas Markle, el padre de Meghan Markle, ha dado un nuevo y delicado giro. El progenitor de la duquesa de Sussex ha sido detenido en Florida por agentes federales, según las informaciones conocidas este viernes 6 de noviembre. El arresto llega después de varias semanas de investigación y de que las autoridades de Filipinas confirmasen el hallazgo de material de abuso sexual infantil en dispositivos electrónicos localizados entre las pertenencias que había dejado en su antigua vivienda de Cebú.
El caso ha ido sumando nuevos escenarios desde que salió a la luz a finales de octubre. Primero fueron los dispositivos encontrados en Filipinas, después un almacén vinculado a Thomas Markle en México y, ahora, su detención en Estados Unidos. Una sucesión de acontecimientos que ha situado a la familia de Meghan en el centro de una investigación internacional especialmente delicada.
Según ha informado Associated Press, Thomas Markle ha sido arrestado por el FBI cerca de Tampa, Florida, por cargos relacionados con material de abuso sexual infantil. La agencia cita a dos fuentes conocedoras del caso que hablaron bajo condición de anonimato. Por el momento, no se han hecho públicos todos los detalles de los cargos. El padre de Meghan, de 82 años, ha negado las acusaciones y las ha calificado anteriormente de «mentiras repugnantes». La detención se ha producido en el centro para mayores en el que residía desde hacía aproximadamente dos meses, después de regresar a Estados Unidos tras sufrir diversos problemas de salud y la amputación de una pierna. Según las imágenes y la información difundidas por The Sun, los agentes se lo llevaron esposado y en silla de ruedas.
De Filipinas a México: los hallazgos que han marcado la investigación
El origen del caso se encuentra en la antigua vivienda de Thomas Markle en Cebú, Filipinas. Su hijo mayor, Thomas Markle Jr., aseguró que había encontrado cientos o incluso miles de imágenes y vídeos de contenido ilegal entre las pertenencias que su padre dejó en la casa. Tras el hallazgo, entregó los dispositivos a las autoridades filipinas y alertó al FBI.
La Policía Nacional de Filipinas confirmó el pasado 4 de noviembre que el análisis preliminar de varios dispositivos había permitido identificar archivos con material de abuso y explotación sexual infantil. Los investigadores examinan teléfonos móviles, tarjetas de memoria y discos duros para determinar quién era su propietario y si Thomas Markle tenía relación con esos contenidos. Las autoridades han insistido en que la investigación continúa abierta.
La investigación también llegó hasta México. En concreto, a un almacén de Rosarito que habría estado vinculado a Thomas Markle y que, según publicó el Daily Mail, contenía distintos objetos, entre ellos cintas de vídeo, fotografías, revistas y dispositivos electrónicos. El periódico británico alertó al FBI sobre el material que aseguraba haber localizado. Posteriormente, las autoridades mexicanas registraron el espacio y retiraron varios objetos para examinarlos.
El almacén habría sido alquilado por Thomas Markle en 2017 y, según las informaciones publicadas, dejó de abonar las cuotas en 2024. Sin embargo, no hay pruebas que permitan afirmar que abandonó el espacio con la intención de eludir una investigación o una posible extradición. También conviene recordar que el padre de Meghan ha negado haber poseído ese tipo de material y ha rechazado las acusaciones.
La investigación en Filipinas ha abierto, además, una nueva línea que afecta a Thomas Markle Jr. El secretario de Interior del país, Jonvic Remulla, anunció que el hermano de Meghan había pasado a ser considerado una «persona de interés» después de que los investigadores recibieran información sobre su posible vinculación con el caso. Por ahora, las autoridades han aclarado que no está siendo tratado como sospechoso.
Meghan Markle y su decisión de alejar a sus hijos de su abuelo
Desde que se conocieron las primeras informaciones, Meghan Markle ha quedado inevitablemente ligada a una historia familiar de la que lleva años distanciada. La duquesa de Sussex publicó un comunicado en el que aseguró estar profundamente afectada por las acusaciones y trasladó su preocupación por los menores que pudieran haber sufrido algún daño.
En ese mismo mensaje, Meghan explicó que en 2018 recibió una carta con acusaciones preocupantes sobre su padre, que posteriormente fue compartida con ella. También quiso aclarar que su decisión de mantener las distancias y evitar que sus hijos tuvieran contacto con su abuelo respondía, según sus palabras, a la intención de protegerlos.
Thomas Markle, por su parte, ha defendido su inocencia y ha negado haber cometido ningún delito. En una entrevista anterior reconoció que había contratado servicios de prostitutas durante algunos de sus viajes a Filipinas, pero rechazó de forma tajante las acusaciones relacionadas con material de abuso sexual infantil. Esa declaración no constituye una admisión de los delitos que se investigan.
La detención en Florida supone un nuevo paso en un caso que ha cruzado las fronteras de Filipinas, México y Estados Unidos. Mientras las autoridades continúan examinando los dispositivos y determinando las posibles responsabilidades, todavía quedan por conocerse detalles relevantes sobre los cargos y el alcance judicial de la investigación.
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