La Policía Local de Consell (Mallorca) ha intervenido en los últimos días en dos ataques de perros a ganado que se han saldado con una decena de animales muertos y la instrucción de dos atestados policiales.
Los agentes han recordado que tener perros en una finca rústica, aunque sea abierta, no exime de la responsabilidad de mantenerlos controlados y que es obligatorio disponer de cierres y medidas de seguridad adecuadas para evitar que puedan salir de la finca y atacar a otros animales.
Estos hechos, han añadido, pueden comportar denuncias y responsabilidades para los propietarios, así como, si se cumplen los requisitos legales, la declaración de los perros como potencialmente peligrosos, con las obligaciones, medidas de seguridad y limitaciones que esto implica.
Hay que tener en cuenta que el área de Ganadería de la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, el servicio de emergencias 112 y los ayuntamientos de Mallorca cuentan con un protocolo para establecer cuáles son las actuaciones a seguir ante los ataques de perros a ganado.
Este fija que los ayuntamientos son los encargados de gestionar la emergencia con los medios propios o con las entidades colaboradoras contratadas: deberán presentarse inmediatamente al lugar de los hechos para capturar a los animales agresores si están presentes o instalar los dispositivos adecuados para capturarlos en caso de reincidencia.
El protocolo determina que los perros agresores se tienen que considerar perros potencialmente peligrosos, y como tales serán incluidos en el registro de animales potencialmente peligrosos, y para tenerlos habrá que disponer de la licencia correspondiente.
El servicio de Ganadería de la Dirección General de Agricultura y Ganadería del Govern colaborará con los ayuntamientos para identificar a los propietarios de los perros capturados que dispongan de chip e identificar a los propietarios que se exponen a unas sanciones de hasta 6.000 euros.
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