El transporte ferroviario de mercancías fue una de las prioridades que el Gobierno propuso en 2023 a Bruselas para descarbonizar el sector y evitar una de las medidas más polémicas en pleno año electoral: instaurar peajes generalizados en todas las autovías. Sin embargo, durante toda la presidencia de Pedro Sánchez y tres años después de dicha promesa, el transporte de bienes por tren sigue estancado, siendo España uno de los países con menor volumen promedio de la UE.
El Instituto Nacional de Estadística estima que, durante el segundo trimestre de este año, el volumen de mercancías que se desplazaron por tren fue de 5,6 millones de toneladas. Supone un 12% menos con respecto al segundo trimestre de 2018, cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. A lo largo de su mandato, el volumen de mercancías desplazadas por vías ferroviarias apenas ha variado, con solo oscilaciones trimestrales.
La Unión Europea ha establecido como una de las fórmulas para descarbonizar el transporte en el continente fomentar el uso de la red ferroviaria. No obstante, España se encuentra en el vagón de cola en cuanto al uso de los ferrocarriles como vía de transporte de bienes.
Eurostat, la agencia europea, estima que España es el tercer país en términos de toneladas per cápita con menor volumen de transporte ferroviario de la UE; solo por detrás de Irlanda y Grecia, países que, por sus características geográficas, imposibilitan en gran medida una red ferroviaria de transporte.
Peajes en las carreteras
El Gobierno negoció en 2023 con la Comisión Europea aumentar las inversiones en transportes ferroviarios para evitar instalar peajes en las autovías. Para ello, actualizó el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que preveía una movilización de más de 6.600 millones de euros.
El propio documento reconocía que el volumen de carga desplazada en España se situaba por debajo de los 30 millones de toneladas, niveles inferiores a los previos a la crisis financiera. La cuota ferroviaria en el transporte de mercancías en España es inferior al 5% frente al 17% de Europa.
El plan que el Ejecutivo remitió a Bruselas planteaba que los corredores de transporte del Mediterráneo y el Atlántico dispararían el desplazamiento de mercancías por tren hasta incrementar el volumen un 71% con respecto a 2023. Tres años más tarde, los niveles se encuentran al mismo nivel y sin previsión de que aumenten en los próximos años.
El Gobierno vendió entonces el plan de inversión ferroviaria como su solución para evitar instalar peajes en las carreteras. Sin embargo, tres años más tarde ni las carreteras se encuentran en buen estado, debido a un agujero de 16.000 millones en mantenimiento; ni el transporte ferroviario de mercancías ha alcanzado los niveles que demanda Europa.
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