El Atlético, que tuvo en su mano el liderato y una victoria de muchos quilates, se marchó de vacío del Metropolitano después de que un Barça con bastante más pegada le remontase el partido. Un doblete de Fermín dio la vuelta al tanto inicial de Giuliano y asentó a los azulgrana en el liderato, con tres puntos de ventaja sobre el Madrid y ya cinco sobre el Atlético, al que vuelve a rondarle esa sensación de querer y no poder.Fue contundencia lo que les faltó esta vez a los rojiblancos. Principalmente, a Julián Álvarez, protagonista durante la semana por su affaire veraniego. El argentino encontró acomodo en un once rojiblanco que no ofrecía muchas dudas. Había más en el Barça, donde Flick apostó por Bernal en lugar de Frenkie de Jong para sustituir al lesionado Rodri. La actuación del argentino iba a generar morbo, ocurriese lo que ocurriese, por más que en las últimas horas desde uno y otro club tratasen de echar pelillos a la mar. Así es el fútbol. Todo lo que removió aquello, los tuits incendiarios, las acusaciones y reprobaciones, incluso las denuncias, son ya cosa del pasado si se atiende a lo que dicen Enrique Cerezo y Joan Laporta, que compartieron mesa y mantel en la tradicional comida de directivas. Aquí paz y después gloria, dijeron quienes hace apenas unos meses acusaban al otro de faltarles al respeto o de considerarlos débiles y estúpidos.At. Madrid 1 Oblak; Llorente, Pubill, Hancko, Grimaldo; Koke (Hjulmand, 72), Barrios (David, 78), Giuliano, Álex Baena (Johnny, 72); Kang-in Lee (Sorloth, 60), Julián Álvarez. Barcelona 2 Joan García; Brian Fariñas (De Jong, 46), Cubarsí, Gerard Martín, Joao Cancelo (Christensen, 60); Bernal (Eric, 74), Pedri, Fermín (Gavi, 74); Lamine Yamal, Raphinha, Gordon (Adeyemi, 86). Goles 1-0. Giuliano (min. 10); 1-1. Fermín (min. 45); 1-2. Fermín (min. 66). Árbitro Javier Alberola Rojas (Colegio castellano-manchego). Amonestó a Baena, Bernal y Pubill.Y sí, la primera fue de Julián, el más beneficiado del inicio electrizante de un Atlético movido al compás de un graderío entregado. Resolvió mal el argentino en el mano a mano ante Joan García, pero dejó claras sus intenciones y las de su equipo.Porque el Atlético salió más enchufado que el Barça, con ganas de tener la pelota y moverla con criterio. Con Koke y Barrios abriendo el juego hacia los espacios que encontraban Llorente y Baena. Fue el almeriense quien puso el balón en la cabeza de Pubill para que el zaguero rematase al larguero apenas un minuto antes de la primera respuesta azulgrana, también malograda en el travesaño tras un disparo de Pedri.Había pasado muy poco tiempo y ya demasiadas cosas, pero nadie estaba dispuesto a aflojar. Otro balón al hueco lo encontró de nuevo Julián, hábil para anticipar la llegada de Giuliano al área y ponérsela a su compañero a placer. El Atlético recibía el premio a su buen arranque y obligaba a reaccionar a un Barça aturdido.Tras el gol y el homenaje a Jesús de Miguel, se frenó el ritmo inicial y el Barça se adueñó del balón, pero las ocasiones más claras siguieron llegando del lado colchonero: un disparo manso desde la frontal de Kang-In y otro a bocajarro de Julián, después de un sublime recorte sobre Cubarsí, que a punto estuvo de colársele entre las piernas a Joan García. La falta de acierto volvía a castigar al argentino e impedía que su equipo ampliase la ventaja.El Barça andaba desordenado y con claras deficiencias defensivas, porque cada pérdida provocaba una nueva situación de peligro para los rojiblancos. Los azulgrana habían perdido también el centro del campo, gobernado por todo un capitán general como Barrios. Pero su jerarquía actual responde a muchos motivos y se las apañó para no descolgarse del partido. Todo lo contrario. Lamine se la lió en un par de ocasiones a Grimaldo, y por ahí encontraron los azulgrana uno de los puntos débiles del equipo local. Un Lamine, por otro lado, excesivamente protestón con todo lo que ocurría en el terreno de juego. También hacían daño las conducciones de Pedri y Fermín. En una de ellas, ya con el descanso a la vista, llegó el empate, tras un despeje fallido de Pubill que aprovechó Fermín para fusilar a Oblak.Tras el paso por los vestuarios, Flick devolvió al equipo al campo sin Fariñas y con De Jong convertido en lateral derecho. Curioso experimento que duró un buen rato. Lo cierto es que, a un ritmo más pausado, el Barça fue ganando metros y presencia.Julián volvió a tener un mano a mano con Joan García, pero tampoco acertó con su intento de globo sobre el guardameta. Y tras ello, el Atlético se desinfló. No tardó casi nada el Barça en aprovecharlo. Un pase filtrado de Lamine, un buen derechazo de Fermín y el partido se dio la vuelta.Los cambios no mejoraron al Atlético. La reunión en el once de sus tres puntas, Julián, Sorloth y David, tampoco generó más peligro. El Barça, con paciencia y más acierto, supo controlar los minutos finales y marcharse del Metropolitano con el botín completo.
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