El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, compareció este lunes para inaugurar el nuevo capítulo de la guerra de Irán: una campaña económica para lograr el aislamiento financiero del régimen de Teherán y, con ello, forzar el acuerdo que Donald Trump persigue desde hace meses. Bessent era el encargado de dar los detalles sobre lo que el presidente de EE.UU. calificó la semana pasada como el ‘Día D económico’ de la guerra de Irán, en una referencia al desembarco de Normandía, el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial.Pero en la comparecencia de Bessent hubo más amenaza y más lenguaje sobre la guerra económica contra Irán que detalles sobre cómo aislar al régimen de los ayatolás. Es decir, sobre medidas y sanciones contra los países que le dan sustento. El principal es China, que, por ejemplo, adquiere cerca del 80% del petróleo que exporta Irán.«Hoy, a instancias del presidente Trump, el Tesoro de EE.UU. ha dado comienzo a la Operación Marginado Económico, una campaña sin precedentes contra la República Islámica de Irán y sus facilitadores», arrancó Bessent en su aparición ante los medios, después de que el presidente de EE.UU. y él mismo hayan calentado el impacto de esta iniciativa durante semanas.Bessent calificó a la campaña como un «asalto económico a las conexiones financieras de Irán en todo el planeta».Aislamiento global«Ahora Irán se enfrenta a una elección: el aislamiento global completo o un camino de regreso a la normalidad con la oportunidad de reincorporarse a la economía global», prosiguió el secretario del Tesoro, que aseguró que su Departamento «ha mapeado todas las conexiones, todos los facilitadores y todas las redes que Irán usa para contrabandear con petróleo y evitar sanciones». También dijo que se cerrará «cualquier fuente de ingresos que financie a la Guardia Revolucionaria Islámica y al malvado régimen iraní».Pese a ello, Bessent no anunció sanciones y medidas contra los países en los que se produce ese apoyo a Irán. El Tesoro solo detalló una nueva ronda de sanciones contra sesenta entidades, individuos y barcos que permiten el tráfico de petróleo iraní, que se suman a las amplias sanciones que ya afectan a la economía del país desde hace décadas. Y adelantó que habrá un «gran anuncio» sobre una sanción contra una entidad financiera a finales de esta semana.El Tesoro solo detalló una nueva ronda de sanciones contra sesenta entidades, individuos y barcos que permiten el tráfico de petróleo iraníLa campaña de aislamiento contra Irán es, por ahora, una amenaza contra esos países. Bessent detalló que Trump está realizando llamadas telefónicas con líderes de todo el mundo «con exigencias específicas de que paren sus interacciones con el régimen».«Aquellos que se aten al régimen iraní tendrán que compartir su aislamiento», advirtió el líder del Tesoro, que no detalló cómo logrará ese objetivo.Solo dijo que cada país tiene «un calendario definido para acabar con las actividades que hemos identificado». Pero, preguntado por los reporteros, no dio indicaciones ni de qué países estaba hablando, ni cuál es el calendario, ni qué consecuencias enfrentarán.Cuestionado en específico por China, Bessent se limitó a decir que «nadie quedará fuera» de la campaña económica de EE.UU. Pero cualquier acción contra China será de gran sensibilidad. Trump se ha esforzado por mantener una relación estable con el gigante asiático, a la vez que ambos países negocian un marco de relaciones comerciales aceptables para ambos.
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