La batalla judicial entre Nicolás ‘Colate’ Vallejo-Nágera y Paulina Rubio por la custodia de su hijo Andrea Nicolás, Nico, está lejos de haber terminado. Después de que la Justicia de Miami fallara a favor de la cantante mexicana y le concediera la custodia definitiva del adolescente, el empresario ha decidido volver a los tribunales con la intención de que la misma jueza revise su decisión.El movimiento llega después de un varapalo judicial que, según ha explicado Beatriz Cortázar en ‘Y ahora Sonsoles’, dejó inicialmente «noqueado» a Colate. Sin embargo, el empresario no parece dispuesto a dar por cerrada una batalla que comenzó hace 14 años y que ha marcado la relación con su hijo. El pasado 24 de agosto presentó ante la Corte de Miami una moción de reconsideración, con la que solicita que se revise y, en última instancia, se rectifique la sentencia.La estrategia busca evitar, al menos de momento, un recurso formal contra la resolución. Según la información difundida en Y ahora Sonsoles y Informalia, el procedimiento que plantea Colate se apoya en varios puntos con los que su defensa considera que la sentencia contiene errores y contradicciones y que no se habría aplicado correctamente la legislación de Florida relativa a la reubicación de menores.Colate pide a la jueza que revise su decisiónLa moción presentada el 24 de agosto reúne ocho puntos principales con los que el empresario pretende que la magistrada vuelva a estudiar el caso. Entre sus argumentos se encuentra que Nico no habría sido aleccionado por su padre cuando prestó declaración ante la jueza, pese a que la resolución habría considerado que algunas de sus respuestas estaban preparadas de antemano.La defensa sostiene, según lo explicado en ‘Y ahora Sonsoles’, que la propia transcripción de la comparecencia demostraría que el adolescente respondió por iniciativa propia. También cuestiona que no se haya tenido suficientemente en cuenta su voluntad de vivir junto a su padre en España.Otro de los aspectos que Colate pone sobre la mesa tiene que ver precisamente con el bienestar del menor. Según los argumentos recogidos por ambos medios, una terapeuta y la guardiana del adolescente habrían señalado que Nico mantiene un fuerte vínculo con su madre, pero que la convivencia con ella le generaría un nivel de estrés que dificultaría esa posibilidad.La defensa también considera que la sentencia atribuye únicamente a Colate la responsabilidad del conflicto familiar, cuando, según sostiene, la propia documentación del procedimiento habría señalado a ambos progenitores por haber involucrado al adolescente en su enfrentamiento judicial.El deseo de Nico de vivir en España, en el centro de la disputaUno de los argumentos fundamentales de la nueva petición es la voluntad que habría expresado el adolescente de trasladarse a España. Según la información difundida, Colate sostiene que Nico lleva meses manifestando su deseo de vivir junto a él y que esta preferencia no habría recibido el peso suficiente en la decisión judicial.La defensa también cuestiona que la jueza no haya tenido en consideración el testimonio en el que el menor habría expresado sentirse inseguro durante determinados momentos junto a su madre. Entre las alegaciones aparece además la acusación de que Paulina Rubio consumiría marihuana y que este hecho podría afectar a su comportamiento, aunque se trata de uno de los extremos planteados por la parte de Colate y no de una conclusión judicial establecida en la información facilitada.Otro de los reproches de su equipo legal se centra en la comparación entre las dos opciones de residencia. Colate sostiene que no se habría demostrado que Miami sea un entorno más beneficioso para el crecimiento del menor que Madrid, donde Nico cuenta con una amplia familia paterna y una red de apoyo que, según su defensa, le proporciona estabilidad.Una batalla que comenzó hace 14 añosLa nueva ofensiva judicial llega después de que Nico regresara a Miami a principios de agosto tras pasar casi un mes en España junto a su padre y su familia paterna. Ese mismo día trascendió la resolución que otorgaba a Paulina Rubio la custodia definitiva del adolescente, poniendo fin —al menos sobre el papel— a uno de los capítulos más largos de la disputa entre ambos.Ahora, Colate trata de que la jueza dé marcha atrás sin necesidad de iniciar un recurso convencional. Beatriz Cortázar explicó en Y ahora Sonsoles que la intención del empresario es que se reconsidere la sentencia y se reabra el caso, en lugar de recurrir directamente una decisión cuyo proceso podría prolongarse alrededor de un año y medio.El calendario también pesa en la estrategia. Nico tiene actualmente 15 años y alcanzará la mayoría de edad en noviembre de 2028. A partir de ese momento podrá decidir libremente dónde quiere vivir y con quién, por lo que un procedimiento judicial que se prolongase durante buena parte de ese periodo podría acercar la resolución definitiva de la disputa a esa fecha.Mientras tanto, el adolescente continúa disfrutando de sus periodos vacacionales en España junto a su padre, su tía Samantha y sus primos. Colate, por su parte, vuelve a intentar que los tribunales tengan en cuenta la voluntad de su hijo y revisen una decisión que, por ahora, sitúa a Paulina Rubio como responsable de su custodia.La guerra judicial que comenzó cuando Nico era apenas un bebé suma así un nuevo capítulo. Y, pese al reciente fallo favorable a la cantante, Colate ha dejado claro que todavía no está dispuesto a tirar la toalla.
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