La muerte de un matrimonio de 48 (neozelandés) y 51 años (irlandesa) en un chalet alquilado en la localidad valenciana de Cullera (24.700 habitantes), cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados el martes por sus dos hijos menores de edad en el jacuzzi de la vivienda vacacional, apunta a una sucesión fatal de accidentes, según apuntan las autopsias practicadas a la pareja, señalan fuentes conocedoras del caso. En un principio, se encontraron indicios de violencia en las muertes, pero con el avance de las pesquisas, la hipótesis que cobró más fuerza entre los agentes del servicio de Criminalística y del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil apunta a una sucesión fatal de accidentes y que pudieron partir del funcionamiento del jacuzzi.
Powered by WPeMatico